Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La campaña de esquí del covid deja unas pérdidas del 90% respecto a otros años

La patronal OTEA y empresarios de Aller y Lena lamentan la “falta de sensibilidad” del Principado al negarse a ampliar la temporada de nieve

Esquiadores cogen un remonte  en Fuentes de Invierno. | A. Velasco

Esquiadores cogen un remonte en Fuentes de Invierno. | A. Velasco

Resignados y hastiados. Es el sentir general de la hostelería y hotelería de los valles de Aller y Lena respecto a la temporada de esquí. Un curso invernal que este año apenas ha dejado ingresos. El sector hotelero ha perdido el cien por cien de la temporada, mientras que la hostelería y los negocios adyacentes como las escuelas o los alquileres, apenas han cubierto un 10 por ciento de lo que generan en una campaña regular. La negativa del Gobierno del Principado a ampliar durante una o dos semanas la temporada invernal ha sido otro palo para estos sectores que verán como el domingo se acaba el curso. Muchos negocios están en una delicada situación, ya que es el turismo de nieve el que los alimenta, y si la pasada campaña ya tuvieron que bajar la persiana a mediados de marzo con el confinamiento total de la población, esta temporada las restricciones tanto de movilidad como en el sector hostelero, han dejado un desolador panorama.

El presidente de “Asturcentral”, Luis Núñez, mostraba ayer su resignación ante la decisión del Principado de no ampliar la campaña. “A estas alturas ya nada nos sorprende. Para nuestro cliente, para nosotros, que amplíen ahora o no, si mantienen las mismas medidas de restricción del tránsito, no nos va a afectar gran cosa”, explicaba este hostelero, que posee un alojamiento de apartamentos en San Feliz (Lena). “A lo mejor algún hostelero podría vender algún café o alguna comida más si se mantuviesen abiertas las estaciones, pero para el sector lo cierto es que es apenas apreciable, más allá de que es un gesto que no se ha tenido”, manifestó el responsable del colectivo turístico. “Sí que es verdad que para los esquiadores, que también han visto mermada la temporada, podría ser bueno”, agrega Núñez.

Este hotelero es rotundo al calificar lo que les ha traído la temporada de nieve: “En general ha habido unas pérdidas de 90 o el 95% en la hostelería, y en los alojamientos pues del cien por cien, porque no hemos podido tener clientes”. “Aún no han llegado las ayudas prometidas, pero los recibos sí están entrando”, apostilla. “La situación es terrorífica y seguimos sin poder funcionar, así que no sé hasta dónde vamos a llegar”, apunta.

Por el mismo camino se ha desarrollado la campaña en Aller. La tardanza en la apertura de Fuentes de Invierno, hasta mediados de febrero, sumado a la prohibición de acceder desde Asturias a la estación leonesa de San Isidro, por el cierre perimetral, también ha sido una losa difícil de levantar. Armando Valdés, presidente de “Aller Experiencias”, indica que “a nivel de alojamientos las pérdidas han sido totales, y casi ningún establecimiento ha podido abrir”. Por otra parte, en cuanto al resto del sector influenciado por la nieve, el presidente del colectivo turístico allerano, que aglutina a más de medio centenar de pequeños empresarios, indica que “al igual que en la zona de Pajares, tanto la restauración como los establecimientos de alquileres o las escuelas hemos tenido muy poca actividad, lo que nos hace calcular, a grosso modo, que las pérdidas han sido de en torno al 90%”, indica.

Tampoco en el valle allerano ha sentado bien la negativa del Principado a ampliar la campaña. Y de nuevo se repite la palabra. “Lo asumimos con resignación”, señala Valdés, que entiende que este curso está siendo el de la negativa a cualquier actividad. “Contábamos con la pandemia y los efectos que podía tener, pero también con más sensibilidad por parte del Principado para poder ampliar una o dos semanas. En Fuentes de Invierno, por ejemplo, estábamos notando una alta ocupación por semana que nos podría permitir paliar un poco la situación, pero también se nos negó”, finalizó Valdés.

Por último, el presidente de OTEA, José Luis Álvarez Almeida, señaló que la postura del Gobierno autonómico “es una pena”. “Puedo entender que sea complicado ampliar 10 días la temporada en Pajares, pero también que en una estación gestionada por una entidad pública como Fuentes de Invierno, debe de haber mecanismos, y más en situación de pandemia, para poder dar ese empujón al sector”. En este sentido, Álvarez Almeida señaló que “lo que planteamos es que si no es para este año, para los que vienen se articulen mecanismos para que poder ampliar el calendario sea más sencillo”.

Compartir el artículo

stats