Baches en la carretera, grietas en algunos edificios, argayos, aleros que amenazan con venirse abajo... Esa es la estampa que actualmente ofrece el barrio de El Puente, directamente afectado por las obras del soterramiento de las vías de Feve entre Sama y La Felguera. Los vecinos achacan la situación al peaje de los trabajos del plan de vías y al “abandono” generalizado del mantenimiento de un espacio que “se ha convertido en un gueto”. Llevan esperando desde hace tres años por un Plan de Rehabilitación Integrada (PERI) que no acaba de llegar y que “podría ayudar a sanear urbanísticamente toda la zona”, esgrime Julio Fueyo, alcalde de barrio y presidente de la asociación de vecinos. “Nos han olvidado, estamos abandonados”.

El consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial expuso la pasada semana en la Junta General del Principado que no hay plazos parta iniciar ese PERI. “Es difícil comprometer fechas, aventurar cuando además hay otra administración” implicada, indicó Alejandro Calvo, en alusión al Ayuntamiento y en respuesta a una pregunta de Ovidio Zapico (IU), sobre la actuación cuya licitación fue anunciada tres años atrás por el entonces consejero Fernando Lastra.

Y en medio del debate político, los vecinos. “La problemática es continua. Hay una dejadez terrible con el barrio. Ya no se trata solo del soterramiento, hay cosas puntuales que pasan meses sin arreglarse. Ves una apatía total”, argumenta Julio Fueyo, que añade: “La carretera principal está llena de baches y socavones. Si llueve y te cruzas con un coche te pone pingando. Soporta mucho tráfico de camiones que van a Valnalón y está muy castigada por los transportes pesados que pasaban para el soterramiento”.

Algunos de los edificios del barrio. | M. Á. G.

El proyecto (iniciado en 2009 y todavía pendiente de culminar con la instalación de las vías y la urbanización de los terrenos liberados) también “nos dejó argayos, y grietas en carreteras y en algunas casas. Lo que pasa es que en su día no se vigiló y ahora ya no vale venir a reclamarlo”.

Según Fueyo, en El Puente hay “muchas casas en ruina, algunas de ellas con orden de derribo que no se ha ejecutado. Si el PERI se pusiera en marcha ya, muchas de esas cosas podrían solucionarse. Nos los prometieron hace tres años y todavía no sabemos nada”. El representante vecinal no ocultó el malestar de los habitantes de la zona. “Nos sentimos olvidados y abandonados. Y no solo por la Administración regional sino también por el Ayuntamiento. Pedimos una reunión con la alcaldesa hace año y medio y seguimos esperando. Entendemos que las cosas se han complicado con todo el tema del covid, pero hace falta una respuesta”, señaló.