Los trabajadores de las subcontratas de Hunosa, que ya se movilizaron el mes pasado ante la Consejería de Industria, exigieron ayer ante la sede de la hullera en Oviedo su incorporación a la empresa matriz. Lo hicieron en el marco de los paros convocados por los trabajadores de la empresa Sacyr (antigua IMSA) que operan en el lavadero del Batán y que ayer fueron secundados por el resto de compañías auxiliares.

El secretario de la sección sindical de CC OO en Hunosa, Adrián Miguel Pérez, señaló que “seguimos apoyando a los compañeros de las subcontratas que siguen reclamando algo que es totalmente legítimo: tener las mismas condiciones y los mismos derechos que los trabajadores de Hunosa, tener un futuro y no convertirse en daños colaterales de una transición energética mal planificada, acelerada y que no está siendo ni mucho menos justa”.

El portavoz sindical, que acudió a la concentración junto con otros compañeros como el secretario general de CC OO de Industria en Asturias, Damián Manzano, indicó que la incorporación de los trabajadores de las firmas auxiliares “es lo menos que se le puede pedir a un Gobierno que se define de izquierdas y progresista: que acabe con la subcontratación cuando se usa como una artimaña para reducir costes, o en otras palabras, que acabe con la precariedad laboral. Y lógicamente debe empezar por las empresas públicas”.

Manifestó que “es una vergüenza que trabajadores que llevan, en algunos casos, hasta 30 años trabajando a través de una subcontrata en la actividad principal de la empresa, sigan a día de hoy siendo trabajadores de segunda”.

Por último, Pérez emplazó “a la clase política asturiana a que se implique, ante la emergencia industrial que está viviendo Asturias, para que no dejen morir una empresa como Hunosa, que fue un pilar fundamental de la región”.