Los pescadores que estos días han estado desarrollando su afición en el río Aller se han encontrado con una desagradable sorpresa: el cadáver de un gran jabalí que lleva varios días muerto. Solicitan a las autoridades su retirada. El animal se encuentra en la margen derecha del cauce, en las cercanías de Mina Tarancón, en Caborana. El pescador Javier Gómez, con sus perros “Danko” y “Kira” –en la imagen, ante el cadáver del jabalí– fueron los primeros en detectarlo. Reclaman la retirada del cuerpo en descomposición porque se trata de “una fuente de contagio y de insalubridad” para el cauce, conocido por ser uno de los mejores cotos trucheros de la región, lo que hace que sean muchos los aficionados que ya están al tanto de esta situación.