Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Valnalón encabeza un proyecto europeo para relanzar el sector de la cultura

Artistas y creadores, gestores y promotores de conciertos participan en la iniciativa, que busca explorar la vía digital y hacer frente a la precariedad

La última entrega de premios del semillero de Valnalón.

La última entrega de premios del semillero de Valnalón.

El sector de la cultura ha sido uno de los más perjudicados por la crisis sanitaria del coronavirus, si bien lo que ha hecho la pandemia a acentuar los males que ya existían previamente. Para hacer frente a esta situación ha surgido el proyecto europeo Inpac (Innovative partnership for artistic and cultural transition, asociación innovadora para la transición artística y cultural en inglés), una iniciativa en la que participan seis países y que en Asturias encabeza la ciudad tecnológica de Valnalón. El proyecto, que se encuentra en estado preliminar, ha contado con la participación de casi sesenta personas relacionadas con el ámbito de la cultura, incluyendo la música, las artes plásticas y las artes escénicas.

Iván Diego Rodríguez es el coordinador del proyecto en Valnalón y explica que “lo lanzamos hace un par de meses, creando primero una encuesta para valorar la necesidades de los profesionales y sacar una serie de temas para el debate en grupos de discusión, que es en lo que estamos ahora mismo”. En total, participaron 57 personas, todos profesionales con más de diez años en el sector y con un rango de edad entre los 31 los 40 años. Hay artistas y creadores, pero también gestores culturales, promotores de conciertos y organizadores de eventos. Además, con una situación laboral variada, entre personas que se dedican a la cultura al 100% y otras que lo compaginan con otras actividades.

De las personas que participaron en la encuesta hubo una selección para participar en dos grupos de discusión, el primero de siete miembros y el segundo de doce. Las conclusiones, señala Diego Rodríguez, se trasladarán a la entidad que coordina el proyecto, que en este caso es la organización francesa “Les Têtes de l’Art” (Las cabezas del arte), asentada en Marsella. A finales de mes habrá un encuentro de todos los socios para hacer un análisis y plantear las siguientes etapas. La representación española en Inpac está formada por Valnalón y la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, pero también hay socios en Grecia, Hungría, Italia, Lituania y Francia, donde está la entidad que se encarga de coordinar el proyecto, que cuenta con un presupuesto de 280.000 euros.

La iniciativa, como explica Diego Rodríguez, alude a una serie de “transiciones” y su impacto. La primera de ellas, la socieconómica, “con la precariedad del sector o el estatuto del artista”; pero también hay una transición digital, otra política y una última, la ecológica. “El proyecto pretende poner en valor una metodología que ayude o permita catalizar iniciativas que salgan desde lo colectivo”, apunta. Eso sí, “no es algo tan simplista como que se fomente el emprendimiento, ya que la tasa de emprendimiento en este sector es alta, pero sí pueden salir muchas más cosas, como iniciativas de reivindicación de tipo laboral o plataformas que hagan frente a los actuales monopolios”. En este sentido, hay una serie de máximas, “evitar el utopismo naif y el pesimismo, tenemos que buscar un equilibrio entre ambas y aprender en el proceso de otras iniciativas que se pongan en marcha en otros territorios, dado que somos socios de diferentes países”.

Esta es la primera incursión de Valnalón en un proyecto europeo relacionado con la cultura, aunque sí ha habido experiencias anteriores en otros ámbitos, como destacó el coordinador del proyecto.

Experiencia

La ciudad tecnológica de Valnalón es una empresa pública creada en 1987 cuyo principal objetivo era diseñar y llevar a cabo un plan de regeneración, promoción y dinamización empresarial en el valle. A lo largo de todo este tiempo, Valnalón ha ido evolucionando con la creación del centro de empresas, el polígono industrial, el centro de formación, la promoción pública de naves en alquiler con opción a compra o el desarrollo de infraestructuras de consolidación de empresas. Todo con el empeño de cambiar la mentalidad de la sociedad, abriendo camino desde la cultura industrial hasta la actual cultura emprendedora.

Así, en 1993 se puso en marcha la denominada “cadena de formación para emprender”, que se desarrolla en el ámbito de la educación emprendedora, fomentando el espíritu emprendedor en los distintos niveles educativos; y la promoción emprendedora, cuyo objetivo es la creación, el desarrollo y la consolidación empresarial, todo por el desarrollo de la cultura emprendedora. En este sentido, el trabajo desarrollado por Valnalón va dirigido al conjunto de la sociedad e incluye a todos sus estamentos, porque cada uno de ellos debe implicarse en el desarrollo de la cultura emprendedora.

Compartir el artículo

stats