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En busca de paisajes más allá del vértigo

El langreano Rubén Alonso, afincado en Tenerife, triunfa con sus imágenes coronando riscos en las Islas Canarias

Rubén Alonso aparece coronando riscos y roques en las Islas Canarias.

Rubén Alonso aparece coronando riscos y roques en las Islas Canarias.

“Desde niño, siempre me subía a lo más alto que podía, y esa pasión la mantengo ahora de mayor”. Habla Rubén Alonso, langreano de 36 años y residente en la isla canaria de Tenerife desde los 11 años, que ha conseguido destacar gracias a las impactantes imágenes que cuelga en sus redes sociales coronando riscos y “roques” en las islas. Aunque no se considera “instagramer”, acumula casi 12.000 seguidores en esta red social. Pero para Alonso “los números no son importantes, lo mejor es la gente que he podido conocer en este tiempo, sé que mi perfil gusta por las fotografías y porque soy muy temerario y eso llama mucho la atención, pero nada más”.

En busca de paisajes más allá del vértigo

Este langreano se hizo viral en internet hace unos cinco años cuando publicó un vídeo en el que se subía a una casa en ruinas. “Me llamaron hasta de Los Ángeles”, explica al otro lado del teléfono, asegurando que nunca ha buscado la fama. “Me considero deportista, aventurero, me encantan los paisajes y la montaña, e intento transmitirlo en las fotografías que publico. Es verdad que igual soy un poco temerario, porque me gusta subirme a sitios extremos”, destaca. Practica atletismo desde que era pequeño y, en sus ratos libres, también hace musculación, “lo que me ayuda mucho a la hora de hacer escalada en la montaña”.

Entre sus hazañas, Alonso suele subirse a los riscos y “roques” que se encuentra en las islas, formaciones rocosas junto a la costa que suelen tener entre 40 y 60 metros de altura. “Aquí hay muchísimos, y poca gente se atreve a subirlos, pero a mi me encanta coger una montaña en vertical y darle duro”, apunta. Y para subirlas, el langreano prefiera la escalda sin cuerda, lo que él llama “risquear”, una práctica ciertamente más peligrosa, “pero con la que me siento libre”. “Además lo más difícil no es subir, algo que puedes hacer en diez o quince minutos, lo complicado es descender, ya que tienes que buscar el sitio para hacerlo lo más seguro posible”. De todos los muros naturales a los que ha ascendido en los últimos años, este joven destaca uno de casi cuatrocientos metros de altura conocido como Las Ánimas, en la península de Anaga (Tenerife) “que es impresionante”. Y como reto de futuro, ya se plantea subir otro “roque” ubicado en Gran Canaria, “que está muy complicado y me tengo que tirar al mar a nadar para alcanzarlo, pero ya se verá”.

Y no solo asciende riscos y “roques” en Canarias, también en la tierrina , donde acude “cada vez que puedo, ya que toda mi familia está en Asturias, aunque después cuando vengo, sobre todo me dedico a hacer escapadas”. Entre sus lugares favoritos en Asturias se encuentra Somiedo y la zona alta de Laviana. “A los Picos de Europa voy menos porque está más restringido”, explica. A pesar de venir de forma habitual a Asturias, la crisis sanitaria del coronavirus ha retrasado estas visitas porque “hace dos años que no voy por allá, pero tengo muchísimas ganas de volver y ver a mi familia”. Esto ocurrirá, siempre que lo permita la situación sanitaria, el próximo verano: “No sé todavía en qué mes, pero esta vez no fallo”, subraya.

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