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El salvoconducto sellado en Mieres

La gestión del Alcalde con Hacienda abrió a nivel nacional el acceso a ayudas a miles de hosteleros y comerciantes con deudas recientes

El Ayuntamiento de Mieres.

El Ayuntamiento de Mieres. David MONTAÑÉS

El sector hostelero lleva más de un año azotado por la pandemia, aunque fue en otoño, con un brote de protestas, cuando la sensación de agobio se hizo más evidente. Mientras las administraciones intentaban tramitar las primeras ayudas directas, la patronal percibió que miles de profesionales se iban a quedar sin poder acceder a las subvenciones debido a que habían acumulado deudas durante el confinamiento y meses posteriores, circunstancia que los inhabilitaba para tramitar las solicitudes. La solución llegó, inesperadamente, desde el Ayuntamiento de Mieres.

El alcalde, Aníbal Vázquez, tras percibir lo injusto de la medida a nivel local, decidió escribir una carta a la ministra de Hacienda; María Jesús Montero, explicando lo anómalo de la norma. El Consistorio iba a repartir 800.000 euros entre comerciantes y hosteleros y muchos se iban a quedar fuera: “Consideramos que con carácter urgente el Gobierno de España debe valorar adoptar una excepción temporal a la Ley de Subvenciones que permita eximir del requisito de estar al corriente de las obligaciones tributarias exclusivamente a partir del 14 de marzo (2020), cuando se declaró el estado de alarma”, le pidió Vázquez a Montero. La petición fue atendida y, de pronto, el engranaje se pudo en marcha.

“Hay que ser justos y agradecidos. El que movió la primera piedra fue al alcalde de Mieres, ya que hasta ese momento todo habían sido negativas”, explica José Luis Álvarez Almeida, presidente de Otea, la patronal de la hostelería y el turismo de Asturias.

Álvarez Almeida forma parte de la ejecutiva de Hostelería de España. “Habíamos intentado anular esta norma injusta, pero no había sido imposible. Personalmente, funcionarios del Principado me aseguraron que era inviable saltársela”. Tras chocar contra una pared, la Cámara de Comercio de Oviedo hizo llegar a Otea la respuesta del Ministerio al Ayuntamiento de Mieres. El texto llegó al Consistorio el 17 e noviembre de 2020, dos semanas después del ruego del regidor. “El Ayuntamiento de Mieres tiene a su disposición, como Administración concedente, la posibilidad de exonerar a los potenciales beneficiarios del requisito de hallarse al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias o frente a la Seguridad Social impuestas por las disposiciones vigentes, en tanto se estime conveniente por la naturaleza de la subvención”, indicaron al Alcalde desde Hacienda, remarcando que el Ministerio era coincidente con el regidor al valorar que “las presentes circunstancias merecen medidas excepcionales”.

Aníbal Vázquez no se limitó a aplicar la directriz a nivel local, sino que la puso en conocimiento de el Cámara de Comercio, que realizó un informe jurídico con su contenido e informó a Otea: “Nos quedamos asombrados”, apunta Álvarez Almeida. La patronal asturiana ya tenía el ariete que necesitaba para abrir una brecha por la que facilitar el acceso a la ayudas a un gran número de hosteleros desesperados. “Fuimos los que informamos a Hostería España del posicionamiento del Ministerio”. A lo largo de los últimos meses decenas de administraciones de toda España se han puesto en contacto con el Ayuntamiento de Mieres solicitando la carta “mágica”. La larga lista incluye a ayuntamientos como el de Marbella, Castellón o Mérida, por citar algunos, y administraciones autonómicas como la Generalitat Valenciana.

“La realidad es que fue el alcalde de Mieres el que lo puso todo en marcha”, destaca Álvarez Almeida. Otea y la Cámara de Comercio fueron las que canalizaron la gestión del Ayuntamiento con la máxima celeridad: “Hay que reconocer también la implicación y compromiso político el Principado, sobre todo de Juan Cofiño, a la hora de dar amparo legal y político a la fórmula”. Y es que el desconcierto llegó a ser enorme entre las administraciones. Prueba de ello es que entidades como la Federación Asturiana de Concejos ( FACC) aún insistían el pasado mes de febrero en que las administraciones locales no podían conceder ayudas a “quien no se halle al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social o sea deudor por resolución de procedencia de reintegro”. Por esa fecha hacía ya tres meses que el Ayuntamiento de Mieres había recibido la carta que se ha convertido en un salvoconducto para miles de hosteleros y comerciantes.

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