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El Adif instalará pantallas acústicas en Lena, la "zona cero" del AVE en Asturias

El proyecto, que también incluye paneles antirruido en Pola de Gordón, supondrá una inversión de 1,2 millones y se ejecutará en nueve meses

Obras de la Variante en Lena

Obras de la Variante en Lena

Unas pantallas acústicas a cambio de soportar las dos grandes infraestructuras de la obra de la variante ferroviaria de Pajares. El Administrador de Infraestructuras (Adif) Alta Velocidad anunció ayer la contratación de las obras para instalar paneles antirruido en Lena y Pola de Gordón, los dos municipios unidos por los grandes túneles para el paso de los trenes. Una actuación que solo reducirá molestias como única “compensación” tras los múltiples daños ambientales, en el entorno y en infraestructuras que han denunciado los vecinos. Tanto Lena como la comarca de Gordón, a través de movimientos vecinales, llegaron a denunciar los desperfectos en la Unión Europea.

Pedían poco. Sobre todo, “la reparación de todo lo que estropearon las obras”. En Lena, los daños se cuantificaron en dos millones de euros. Incluyen grietas en viviendas por las voladuras de los túneles, inestabilidad de taludes, daños en carreteras y suciedad en fachadas, entre otros muchos desperfectos. Si hubo un daño que generó polémica fue la desaparición de acuíferos y abrevaderos, presuntamente, por la filtración de agua al interior de los túneles.

Lo único que recibirán, al menos de momento, son las citadas pantallas. Se instalarán, según el anuncio de la actuación, en La Robla (Gordón, León) y en Pola de Lena. El contrato para la instalación de los paneles se ha adjudicado a la empresa Copasa por un importe total de 1,2 millones de euros. El plazo de ejecución, anunció ayer el Adif, será de nueve meses.

El proyecto adjudicado incluye las especificaciones necesarias para la instalación de pantallas. El objetivo, señalaron desde el Adif, es “satisfacer las especificaciones acústicas recogidas en la Declaración de Impacto Ambiental y en la legislación vigente durante la explotación de la Variante de Pajares”. “El fin es reducir las afectaciones acústicas que ocasionará la circulación de los trenes por la nueva línea de Alta Velocidad”, añadieron desde el organismo, que depende del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Más en detalle. Los paneles se instalarán en planta y en las inmediaciones del trazado. Serán metálicas y de hormigón. Se ubicarán a lo largo de varios tramos del trazado, consiguiendo así que la línea y todas sus instalaciones queden “cobijadas” por las pantallas. Según informó el Adif, la actuación cumple así con la consecución de diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Las pantallas antirruido fueron una de las reclamaciones que hizo llegar el Ayuntamiento de Lena a los responsables del Adif. Pero no la más contundente. La principal exigencia de la Administración local era conseguir una parada de Alta Velocidad para el concejo. Medida que parece descartada, según las últimas declaraciones de responsables del Gobierno regional.

Una “zona cero” de Asturias sin compensación

“Aquí fue llegar, destrozarlo todo y marchar”. Es el resumen de los vecinos del valle del Huerna (Lena) sobre las obras de la Variante de Pajares. Pero es que antes de que la Alta Velocidad asomara al concejo, ya habían sufrido la construcción de la autopista que comunica Asturias con la Meseta. Y dos líneas de alta tensión, con la amenaza –ya adormecida– de que Sama-Velilla también entraría por el municipio. Valga el símil: Lena es una suerte de “caja de contadores” para Asturias, todos los cables pasan por este territorio. ¿Y las compensaciones? Ni una. El concejo perdió en los tribunales su reclamación por más de cuatro millones de euros del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) del Huerna, que reclamaba a la concesionaria de la autopista (Aucalsa), además de no poder optar al 1 por ciento cultural de la Variante. La última mala noticia: los vecinos acaban de saber que el concejo no tendrá parada de la Alta Velocidad. La reclamación del IBI del Huerna es una historia que viene de lejos.

Haciendo el cuento corto: el Ayuntamiento, junto a otras administraciones locales de León, llevó la reclamación de que Aucalsa pagara el impuesto por la explotación de la autopista. Ganaron en el Tribunal Superior de Justicia (TSJA), pero perdieron la reclamación en segunda instancia (Tribunal Supremo). Ahí quedó la reclamación, a pesar de que estaban en juego cuatro millones de euros y llegaron a plantearse acudir a la Unión Europea. Hasta Europa llegaron las denuncias vecinales por los daños de la Variante. Pero del 1 por ciento cultural, la partida para mejorar el patrimonio que resulta de grandes obras, nunca se supo en Lena. Es cierto que la reclamación de esta compensación no está necesariamente ligada al concejo que “sufre” las actuaciones. Además, el municipio no cuenta con ningún bien que cumpla con los requisitos para optar a la financiación: tiene que estar catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), ser de propiedad municipal y necesitar una mejora. Golpe tras golpe, hasta ahora. Desde el Ayuntamiento aseguraron, hace unos días, que la parada de Alta Velocidad es “irrenunciable” para el municipio. También que la Administración local seguirá con la reclamación. Que velen armas, porque el recorrido planteado por el Ejecutivo central “saltaría” al concejo: trenes procedentes de Madrid, con destino Gijón, y con parada en Oviedo.

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