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La valentía de luchar contra una cuenta atrás: así es vivir con cáncer metastásico

La asociación ACMM organizó en Sama una exhibición deportiva para recaudar fondos para la investigación

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Parar la cuenta atrás del cáncer metastásico C. M. Basteiro

Vivir con cáncer metastásico es tener un contador en la espalda con una cuenta atrás. Así de duro. Así de incierto: la esperanza de vida media es de dos a cinco años, pero hay personas que pueden mantener a raya la enfermedad hasta dos décadas.

La Asociación de Cáncer de Mama Metastásico (ACMM) ha organizado un acto solidario en la cancha del colegio José Bernardo de Sama con un objetivo: parar el cronómetro. Con la colaboración del gimnasio Kongym, y el Ayuntamiento de Langreo, celebraron una maratón de spinning y exhibición de “step”. Se recaudaron fondos para la investigación del cáncer de mama metastásico, que actualmente solo cuenta con seis líneas de tratamiento muy agresivas. Al frente de la iniciativa hay una historia de lucha: la de Noelia Casiano.

Camina ágil por la cancha deportiva, de un lado a otro, para que todo vaya bien. A su espalda, un grupo de mujeres machacan sus “step”. “Para estar hoy aquí, he tenido que reposar mucho los días previos y estoy medicada”, comenta. Habla con claridad de su diagnóstico: “El cáncer de mama metastásico se produce cuando, tras un diagnóstico de cáncer, células metastásicas se alojan en algún órgano o en el torrente sanguíneo”. “Tenemos hasta seis líneas de tratamiento, no hay más investigado”, añade.

Y no todos los pacientes pueden acceder a estas líneas. “Mucha gente no puede ponérselas todas por la toxicidad del tratamiento”, señala. Deja marca. Ella, aunque brilla en actitud, tiene fuertes dolores en las articulaciones, astenia (cansancio severo) y colesterol, entre otras.

¿Cómo mantenerse positiva? No hay secreto. “Unos días estoy muy arriba, otros muy abajo. Pero no podemos rendirnos”. A los dolores y a la incertidumbre, se suma la tristeza. “Lo peor es cuando perdemos a una compañera. Personas que están en tu entorno, en el grupo de la asociación, y que hace dos meses parecían tener la enfermedad a raya...”.

Dirige la vista a las mujeres que hacen “step”. Señala a una, en primera fila, con cordones fucsia: “Es mi hermana, Silvia. Es paciente de cáncer”. Se machaca en el “step” sin perder paso. Hace una parada, porque luego continuará en spinning: “La energía hay que sacarla fuera, es peor que se quede dentro”, sonríe. Es, además, la directora del colegio José Bernardo.

Historias de lucha. Saltando sobre el “step”, pedaleando en la bicicleta estática. Quieren que el cáncer metastásico se investigue: “Parece que somos muertes asumibles”, afirma, rotunda, Nuria Casiano. Y es tan injusto, que eso le da fuerza para aguantar a pie firme y con un lema: “Más investigación, más vida”.

Es mediodía. Más fuerza, más aguante. Siguen pedaleando. A ese ritmo “cañero” que lanzan los altavoces: “Titanium”, de David Guetta.

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