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Cofiño refuta a los vecinos: “La térmica de La Pereda no quemará basura”

El Vicepresidente, ante el creciente malestar, asegura que hablar de residuos en la central “es una simplificación que requiere de matices”

La central térmica de La Pereda, en Mieres. | Juan Plaza

La conversión de la central térmica de La Pereda, propiedad de Hunosa, en una planta de biomasa, ha generado cierta polémica al incluir un hipotético proyecto de quema de Combustible Sólido Recuperado (CSR). El Gobierno local de Mieres, los vecinos y los ecologistas, entre otros, han mostrado su rechazo a que la térmica pueda quemar “residuos”. Una palabra que el vicepresidente y consejero de Administración Autonómica, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, aseguró que es una “simplificación, porque el CSR no es un residuos; requiere más matices y conocimiento”, dejando claro que la térmica mierense no quemará basura contaminante.

El responsable regional hizo estas declaraciones ayer en Cabañaquinta, durante la presentación del plan de saneamiento del Alto Aller, y señaló que el proyecto de reconversión de la térmica se encuentra en proceso de información pública: “Cuando termine recogeremos las alegaciones, las valoraremos y obraremos en consecuencia”.

Dio cuenta Cofiño de que Hunosa está manteniendo reuniones con vecinos y colectivos para explicarles el proyecto con más detenimiento “y nosotros daremos a conocer nuestra posición cuando concluya el expediente”. Eso sí, no pudo negar que los polémicos CSR procederán de Cogersa, que en 2023 tendrá a pleno rendimiento la nueva planta de tratamiento de residuos. En este sentido, el vicepresidente quiso aclarar que “no hay problemas con el CSR en Asturias, tenemos soluciones de todo tipo, pero Hunosa consideró que una pequeña parte de lo que consume la térmica y su reformulación puede tener un porcentaje de CSR”. Y dejó claro que este combustible resultante de la planta de tratamiento “no es residuo, eso es una simplificación de lo que supone”.

Las modificaciones del proyecto para la central térmica de La Pereda de Hunosa incluyen la adaptación de la caldera de lecho fluido circulante, que podrá funcionar con el 100% de biomasa forestal. Además, aprovechando estas obras, estos cambios en la caldera permitirían el consumo de una cantidad limitada (un máximo del 25%) de combustible sólido recuperado. Al respecto, desde Hunosa quiso dejarse claro que este 25% al que se alude en el proyecto de reformulación de la central “es un porcentaje que puede verse muy reducido por la legislación eléctrica, dejándolo en niveles sensiblemente más bajos”. Aclararon que “tanto la legislación medioambiental como las exigencias de Hunosa garantizarán que el CSR que en su caso pudiera ser utilizado se verá sometido a los controles más rigurosos”.

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