La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo acogerá mañana el inicio del juicio por el asesinato de Iván Castro, cometido en La Felguera en diciembre de 2017. Un juicio con jurado popular en el que testificarán un total de 45 personas, además de los dos acusados, la que era pareja de la víctima, Marta Rama, y su amante, Nelson dos Anjos.

Mañana se llevará a cabo la selección del jurado y el día 31 tendrá lugar el interrogatorio de los acusados. Las testificales arrancarán el 1 de junio y se alargarán hasta el día 4, aquí es donde se subirán al estrado hasta cuarenta y cinco personas, ya sean llamados por Fiscalía como por el resto de partes del juicio. Los días 7 y 8 de junio serán las periciales y al día siguiente, tanto Fiscalía como los letrados, ofrecerán sus conclusiones. Por último, el 10 de junio, el jurado popular dará a conocer su veredicto al tribunal de la Audiencia Provincial de Oviedo.

El abogado Sergio Herrero, será el encargado de defender a Marta Rama, mientras que el letrado Ángel Bernal ejercerá la acusación particular. La defensa de Nelson dos Anjos será ejercida por José Manuel Fernández González.

Nelson dos Anjos es el presunto autor material del crimen, aunque indicó en su declaración que había sido ella la que le había pedido acabar con la vida de Castro. Fue ella además quien supuestamente le informó de la mejor forma de asesinarlo. Hubo, al parecer, un primer intento de matar a Castro, uno o dos días antes del 7 de diciembre. Pero en esa ocasión Castro no apareció. Sí lo hizo el día 7. Dos Anjos disparó hasta en tres ocasiones, presumiblemente con una pistola antigua, de la época de la Guerra Civil, que no ha aparecido. Tras alcanzar a Castro en el costado, lo remató en el suelo a cañón tocante. Siempre según la Fiscalía.

Según la investigación, Marta Rama comenzó a comportarse de forma extraña el mismo día del crimen. Cometió el error de irse a vivir con Nelson dos Anjos poco después del crimen. La Policía, al descubrirlo, establecieron un sofisticado sistema de escucha que les permitió conocer sus conversaciones en el interior de la vivienda. Durante un tiempo, eludían hablar del crimen, pero finalmente fueron escuchados.