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Un helicóptero participa en la mejora de la seguridad del puerto de San Isidro

Los operarios usan la aeronave para trasladar material hacia las zonas más peligrosas

Operarios trabajando con el helicóptero en el puerto de San Isidro. | L. Camporro

Los trabajos para mejorar la seguridad en la carretera AS-263, la del puerto de Braña o San Isidro, en Aller, ya han comenzado. Empresas especializadas en la colocación de barreras metálicas para frenar los aludes que proceden del alto de las montañas están ya trabajando sobre el terreno, apoyadas con un helicóptero para llevar los materiales hasta las peligrosas laderas de este alto allerano en el tramo entre las viseras antialudes y la localidad de Riofrío. Una zona en la que precisamente el primer día de este 2021 perdían la vida dos trabajadores de Carreteras al ser arrastrados por un tremendo alud.

Actualmente, los operarios están trabajando en los puntos de mayor peligrosidad de la carretera. Para facilitar las labores en las zonas de más difícil acceso, se está utilizando un helicóptero, que deposita los materiales en los lugares definidos para los trabajos. Pese a la colocación de estas mallas, los alleranos siguen esperando por la construcción de más viseras en la carretera, o de un falso túnel como solución alternativa, para que la nieve o las piedras sobrevuelen la carretera evitando sucesos como el del pasado invierno, o como el que años atrás se cobraba la vida de otro conductor gijonés sobre cuyo coche cayó una enorme roca.

Juan Antonio del Peño, concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Aller tras su salida del Grupo Popular, es además un gran aficionado al esquí y un buen conocedor de la carretera del puerto allerano. El edil señala que es necesario “tomárselo muy en serio si de verdad queremos aprovechar los recursos turísticos de esta zona”. Por ello, entiende que hay que apostar por una solución definitiva que evite “tener que colocar cada año las barreras metálicas de la carretera y mallas antialudes”. Unas medidas de seguridad que, además, entiende como “muy tenues para unos parajes con frecuencia de desprendimientos”.

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