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Tregua en la “guerra de pastos” de San Isidro: las vacas de Aller no se cercarán

La Junta de Castilla y León dictamina que las reses puedan estar juntas, en contra de lo que reclamaban ganaderos de la provincia vecina

Vacas pastando en el puerto de San Isidro.

Vacas pastando en el puerto de San Isidro.

La temporada de pastos en San Isidro comenzará el martes con relativa normalidad. La Junta de Castilla y León ha dictaminado que las vacas asturianas no tendrán que estar cerradas en un cerco para no juntarse con las de la comunidad vecina, tal y como reclamaban los ganaderos leoneses del alto –en el que limitan Aller y Lillo (León)–. Sí tendrán que estar todas saneadas, con un mes de anterioridad como máximo. Y, solo las reses de vacuno, son más de mil. El Principado apura las labores para que los ganaderos puedan empezar en tiempo y forma el pastoreo.

El conflicto de León y Asturias no se quedó solo en San Isidro. Aunque, en el puerto allerano, se acaloró más. El enfrentamiento surgió de una nueva norma de la Unión Europea: dicta que las vacas de distintas comunidades autónomas que compartan pastos en un alto limítrofe tendrán que estar saneadas con una antelación no superior a treinta días desde el inicio de la temporada. La Junta de Castilla y León afirma que anunció ya a finales del año pasado que acataría la norma este mes de junio.

Los ganaderos asturianos afirman que las administraciones de Asturias y León no les anunciaron este nuevo requisito. Y denunciaron que el Principado “acomete el saneamiento con un plazo muy ajustado”. Tanto que “un falso positivo” en tuberculina, que “son más frecuentes de lo que se cree”, podría arruinar la temporada de pastos a un ganadero.

En plena polémica por los plazos, en Aller estalló otro conflicto. Los ganaderos leoneses de San Isidro anunciaron que, como medida extraordinaria, también se “cerrarían” las reses –más de mil vacas y cerca de 300 caballos– de Asturias para que no se mezclaran con las de León.

La mecha ardió al momento: “Lo que buscan es quedarse con el mejor pasto para León, y que las vacas asturianas se encierren en las zonas con menor posibilidad de aprovechamiento”, clamaron los productores asturianos afectados. Recibieron en el acto el apoyo del Ayuntamiento de Aller: “Agradecemos la implicación del Alcalde (Juan Carlos Iglesias, del PSOE), que se puso en contacto con las parroquias y representantes municipales con competencia en el puerto”.

La decisión llegó hace unos días: las vacas de Asturias no estarán cerradas. “Es un alivio en una temporada que está resultando especialmente difícil”, afirmaron desde el sector. A las medidas de seguridad del covid-19, que influyen en los trámites para preparar el pastoreo, se suma el saneamiento de las vacas “a contrarreloj”. “Esperamos que esté terminado a lo largo del fin de semana para iniciar la temporada sin más sobresaltos”, concluyeron.

Los ganaderos de Asturias y León habían convivido sin sobresaltos en San Isidro hasta esta temporada. No ocurre lo mismo en otras zonas de la comarca. Histórica es la “guerra de pastos” en Pinos. Mieres tiene tierras en el puerto de Babia (León) y todos los años surgen conflictos por su aprovechamiento.

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