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Las obras de la carretera Caso-Infiesto se retrasan tras estar cuatro meses paralizadas

El Ayuntamiento denuncia la “falta de información” sobre los trabajos, y los vecinos temen que haya partes que “no se terminen”

Un camión circula por la zona en obras.

Un camión circula por la zona en obras.

Al menos cuatro meses paralizadas. Así estuvieron las obras de la carretera Campo de Caso-Infiesto, que se están desarrollando en el tramo comprendido entre la localidad de Bueres y la capital casina, El Campu. Los trabajos, que tendrían que estar finalizados para finales de esta primavera, se ven así retrasados. No hay una fecha fija para su conclusión, pese a que desde el Ayuntamiento se ha pedido información sobre los problemas que atravesó la obra. “Se paralizó, nadie nos avisó y nadie nos dijo el por qué”, denunció el alcalde, Miguel Fernández.

Entre los vecinos de Bueres, la localidad más afectada junto a Orlé por los trabajos, hay preocupación. Por los retrasos y porque hay partes de la obra que afectan al pueblo y que temen que “no se terminen”.

Las obras se retomaron los últimos días de abril. Con el mal tiempo de diciembre y enero –con copiosas nevadas– se paralizaron, pero “a partir de ahí, siguieron sin retomarse hasta hace bien poco”. Denuncia el regidor casín que “no se nos ofrece información de cómo van los trabajos. Somos los últimos en enterarnos, pese a que los afectados por la obra son los vecinos del concejo”.

El arreglo de la carretera Caso-Infiesto, el alto de la Collá d’Arniciu, era “indispensable”, ya que era –y es, donde no está arreglada– una de las vías en peor estado de toda Asturias. Pero “proporcionar algo de información sobre cómo va su ejecución”, añade el Alcalde, “no sobraría nada”.

Los trabajos en el tramo –el más usado por los vecinos de Caso, ya que comunica la capital con los pueblos conocidos como La Tercia (Bueres, Prieres, Govezanes y Nieves) y con otra de las localidades más importantes del concejo, Orlé– empezaron en septiembre de 2018. Tenían un plazo de ejecución de 30 meses, dos años y medio, y un presupuesto de 5,8 millones de euros. Según este cronograma, tendrían que haber finalizado en enero de este año 2021. Pero la paralización que sufrieron estos pasados meses no fue la primera que se produjo en la obra.

En 2019 tuvieron que ser detenidas hasta la obtención de un informe medioambiental específico, que permitiera acumular tierra de forma provisional en una zona en la que inicialmente no estaba previsto hacerlo. La nueva parálisis no tiene causa oficial, “nadie nos ha dicho nada”, expresa Miguel Fernández, pero sí hay sospechas: la nieve del invierno provocó varios argayos y hundimientos en la zona en obras. El deseo ahora es que los trabajos concluyan, cuanto antes, y dejando a todos los vecinos satisfechos.

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