Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El 73% de los casos de violencia sexual en menores suceden en el “entorno cercano”

Los profesionales llaman a la coordinación y aplauden la nueva ley de protección, que entró ayer en vigor, durante unas jornadas en Langreo

La abogada Leticia de la Hoz y la psicóloga Yolanda Martín, ayer durante  los II Encuentros para Profesionales, en la Casa de Cultura de Sama. | C. M. B.

La abogada Leticia de la Hoz y la psicóloga Yolanda Martín, ayer durante los II Encuentros para Profesionales, en la Casa de Cultura de Sama. | C. M. B.

Un dato que estremece: más del setenta por ciento de los casos de violencia sexual contra menores –en concreto, el 73%– suceden en el “entorno cercano” de las víctimas. Es decir, los agresores son familiares o personas muy próximas a los niños. Esta fue una de las muchas duras realidades expuestas ayer, en los II Encuentros Formativos para Profesionales sobre Violencia Sexual en la Infancia y Adolescencia. Una cita organizada por el Centro Asesor de la Mujer de Langreo, que dirige la abogada Elena Ocejo, y que coincidió con la entrada en vigor de la Ley Integral de Protección al Menor.

El objetivo de estas jornadas fue la puesta en común de experiencias y conocimientos de profesionales de distintos ámbitos para mejorar la atención a las víctimas. Durante todo el proceso: desde la recogida de la denuncia, por parte de las fuerzas de seguridad, hasta el proceso judicial. Y atendiendo a todos los implicados. “Nos parecía un tema muy importante porque no solo afecta a los menores, sino también a las mujeres. Suelen ser las madres las que acompañan a sus hijos en el proceso y las que, en ocasiones, se ven cuestionadas en los juzgados”, explicó Elena Ocejo.

Es un proceso muy duro. La psicóloga Yolanda Martín explicó que el apoyo del entorno es “fundamental” para las víctimas: “En muchas casos hay retracciones por el miedo a perder el vínculo con la familia”, señaló durante su intervención. Habló también de los efectos de los abusos sobre las víctimas. Incluyen ansiedad y depresión, falta de concentración, incapacidad para la gestión emocional y apegos inseguros. “En muchos casos, los menores no son conscientes de lo que está ocurriendo. Solo saben que no les gusta”.

En este punto ayudará la nueva Ley Integral de Protección al Menor. Entre otras medidas, incluye la ampliación del periodo para la prescripción de estos delitos: desde ayer, está fijado en treinta y cinco años. También incorpora la “prueba preconstituida”. Desde ahora, será posible una única declaración del menor para todo el proceso judicial. Se podrá grabar en un entorno que ofrezca confianza y conforte a la víctima. La ley implica la implantación de una figura de defensa del menor durante los procesos y, más a largo plazo, la especialización de los juzgados. “En este último punto llevamos mucho tiempo trabajando. Queremos que haya una especialización judicial, para mujer, para menores... Llevará tiempo, pero estamos en ese camino”, explicó Elena Ocejo, durante un receso de las jornadas.

La mañana concluyó con un coloquio sobre la perspectiva de género en los casos de violencia sexual contra menores. Además de Martín, también intervino la abogada Leticia de la Hoz. “En estos procesos se llega a plantear por parte de la defensa, incluso, que las declaraciones de los niños pueden ser falsos recuerdos inducidos por las madres”, señaló De la Hoz. Para Elena Ocejo, “se trata de una cuestión cultural. Vivimos en una sociedad patriarcal en la que se atribuye una serie de roles a la mujer. Entre ellos, que la mujer miente. Que es una mala madre, que engaña al hombre...”.

Los II Encuentros Formativos para Profesionales continuaron por la tarde, con un taller práctico. Intervinieron la abogada María Martín González y los psicólogos Juan Carlos Gutiérrez –adscrito al Instituto de Medicina Legal del Principado de Asturias– y Carolina Aguilera Tamargo, especializada en psicología infanto-juvenil y psicología jurídica. Las jornadas completaron el aforo, limitado por la actual crisis sanitaria. Todos, ponentes y público, concluyeron que un primer paso hacia la mejora en la asistencia de la víctima es la correcta coordinación. “Desde la primera confesión del menor, todo será determinante en el proceso judicial”.

Compartir el artículo

stats