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Aparece ileso un joven que fue al monte en patinete y estuvo ilocalizable una noche

La madre del turista llamó al 112 desde Madrid porque no sabía nada de su hijo: “Hay irresponsabilidad con la montaña”, afirman los vecinos

El helicóptero sobrevolando Río Aller, en la mañana de ayer. | M. E.

El helicóptero sobrevolando Río Aller, en la mañana de ayer. | M. E.

No estaba perdido, andaba en un patinete. Un turista madrileño en la comarca del Caudal ha protagonizado un suceso –con final feliz, eso sí– que tiene muchas papeletas para convertirse en la anécdota veraniega en las Cuencas. Su madre, desde Madrid, avisó el miércoles por la tarde al 112-Asturias de que llevaba varias horas sin saber del chaval. Lo último que le había dicho era que tenía previsto hacer una ruta por el alto Aller. La “desaparición” del turista provocó la puesta en marcha de un amplio dispositivo de búsqueda: helicóptero de los Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) incluido.

A una noche de tensa búsqueda, siguió una mañana con sorpresa. El joven apareció, a bordo de un monopatín con manillar, por el pueblo de Río Aller. “Parecía que no sabía que lo buscaban, siguió carretera abajo y no habló con nadie”, explicaron testigos. Fue una de las vecinas del pueblo la que dio el aviso a Bomberos de Asturias para que dejaran de buscar: “El chaval está bien y anda en un patinete”, les dijo. El suceso ha generado cierto “cabreo” entre los vecinos. Afirman que cada vez son más los que suben al monte sin tomar las precauciones necesarias: “Hay que aprender algo antes de ir a la montaña, no se puede poner en vilo a los bomberos y otros servicios públicos por hacer lo que no se debe”, sentenciaron.

“Mi güela siempre decía que al monte no se va solo...”, sentenció una vecina de la zona a este diario.

Primer mandamiento que desobedeció el turista. El Centro de Coordinación de Emergencias del 112-Asturias, según ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA, recibió la llamada de la madre el miércoles por la tarde. Ya entonces se puso en marcha un dispositivo de búsqueda. “Por aquí empezamos a ver coches subir y bajar, hacia las Foces de Río Aller, pero no sabíamos qué pasaba. Se nos figuró que habría algún senderista perdido”, explicaron en el valle. Suposición que confirmaron poco después. “Supimos que era un turista de fuera de Asturias, de entre veinte y treinta años, porque nos preguntaron si lo habíamos visto”.

Segundo mandamiento de la “güela”: “Si vas solo, porque tengas que ir solo, tienes que decir bien a dónde vas”.

Tampoco tenía esta información la familia del turista presuntamente extraviado. “Solo había dicho que estaba en el concejo de Aller y que iba a acercarse a la senda de Les Foces, pero no precisó ni la hora ni el tiempo que tenía previsto pasar en la montaña”, señalaron fuentes cercanas al equipo de rastreo. Sí que había un dato que resultó clave para su localización. Según los vecinos: “También nos dijeron que podía ir en un monopatín, pero nos parecía imposible porque, a ver, ¿quién va a ir al monte en eso, si tiene las ruedas más pequeñas que un carrito de la compra?”.

Estábamos preocupados, porque ya había pasado la noche y no sabíamos dónde podía andar ese chaval”, dicen los vecinos

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La mañana amaneció con esfuerzos redoblados. “Pasó por aquí el helicóptero de los bomberos varias veces, volando muy bajo”, explicaron vecinos del valle. Y añadieron: “Estábamos preocupados, porque ya había pasado la noche y no sabíamos dónde podía andar ese chaval”. La incertidumbre, afortunadamente, duró poco: algo más tarde de las diez y media, apareció por el pueblo de Río Aller un joven en un patinete.

“Estaba tan tranquilo. No se paró a hablar con nadie del pueblo, aunque el helicóptero seguía volando bajo por el valle”, señalaron. Fue entonces cuando el Centro de Coordinación de Emergencias recibió la llamada de la vecina, y el dispositivo de búsqueda se dio por finalizado.

Los servicios de asistencia oficiales terminaron su trabajo. Pero el seguimiento siguió por las redes sociales. Vecinos del concejo informaron con puntualidad de cada paso “del que va en patinete”. Entre broma y enfado: “Desde la llegada de la crisis sanitaria del covid-19, se está llenando el monte de gente que no está preparada para andar por la montaña”, señalaron. Matizan: “No sabemos este caso concreto, pero hay mucha irresponsabilidad”.

El último consejo de la “güela” allerana: “Hay que pisar muchos praos antes de aprender de monte”. A tomar nota.

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