Lena se despertó ayer con una fatal noticia. El fallecimiento de José Luis Argüelles Fernández, antiguo entrenador de hockey, y una persona muy querida en su municipio. “Luisón”, como cariñosamente lo llaman sus amigos, será despedido mañana, con un responso en el tanatorio de Mieres. Deja seis hermanos y diez sobrinos.

Cuentan sus conocidos que fue a finales de la década de los 60 cuando comenzó a entrenar a chavales en las categorías inferiores del colegio del Pilar. “Tenía mucho cariño a los chavales, y ellos se lo tenían a él, siempre cuidó mucho la relación con los jugadores”, recuerdan sus amigos. Pasó por casi todas las categorías, desde alevines a juveniles, en una de las canteras más prolíficas de Asturias.

Posteriormente dio el salto a Mieres, donde también se hizo cargo de varios equipos de cantera durante algunos años. Su buen hacer, su sabiduría, su gran corazón y su buen entendimiento del juego le llevaron a Oviedo en su última etapa en el hockey. Recaló en el Santo Domingo, donde estuvo un par de años.

Tras abandonar el deporte de los patines, se enroló a colaborar con la Sociedad Deportiva Lenense, donde también ejerció como técnico en la cantera junto a algunos amigos. “Era una persona muy querida en la Pola y en Muñón Fondero, su pueblo, y es una pérdida irreparable”, señalan sus amigos.

José Luis Argüelles Fernández falleció a los 70 años, pero deja tras de sí infinidad de historias y amistades, que hizo en sus años en el mundo del deporte, especialmente en el hockey.