Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los pescadores piden eliminar obstáculos en afluentes del Nalón para que las truchas vuelvan a criar de forma natural

Amigos del Nalón reclama actuaciones en los ríos Tiraña y San Silvestre

El obstáculo que se pide eliminar en el río San Silvestre.

El obstáculo que se pide eliminar en el río San Silvestre.

Conseguir que las truchas vuelvan a criar de forma natural en varios afluentes del río Nalón. Este es el objetivo de la batería de medidas solicitada por la Asociación de Pescadores y Amigos del Nalón a la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial. Las medidas que se piden tomar se centrarían en dos cauces fluviales, el río Tiraña (Laviana) y el San Silvestre (San Martín del Rey Aurelio).

En la solicitud presentada ante registro, el colectivo de pescadores subraya que “el tramo medio del alto Nalón” y su caudal está “sujeto a continuas variaciones en todas las estaciones del año, lo que hace que el desove de las truchas en el curso principal del Nalón esté “seriamente comprometido, haciéndose prácticamente inviable por esas regulaciones de caudal propiciadas por las presas de Tanes y Rioseco”, los dos grandes almacenes de agua potable de Asturias.

Debido a la dificultad para que los peces se reproduzcan de forma natural en el río principal, el objetivo es favorecer esta crianza en los afluentes. Para ello, es necesaria la eliminación de algunos obstáculos artificiales, “muchos de ellos ya no tienen razón de ser, y son insalvables, al no reunir condiciones en su base para permitir el remonte” de los ríos por las truchas.

Concretamente, en el río San Silvestre (de 6,58 kilómetros de largo y una cuenca de 1.624,4 hectáreas) lo que pide es la eliminación de un azud “de mampostería”, de 18 metros de longitud y 4 metros de desnivel, considerado “un obstáculo permanente, que actualmente se encuentra en desuso”. Era una estructura que anteriormente “derivaba el agua hacia un antiguo lavadero de carbón de Hunosa”, que hace ya décadas que no funciona. La solución a tomar, según Amigos del Nalón, sería simple en este caso: “Su eliminación”.

Por su parte, el río Tiraña, de 7,21 kilómetros de largo y una cuenca de 1.666,5 hectáreas, cuenta en su curso con un obstáculo de dimensiones considerables. Se trata de un canal “en los 200 últimos metros del río, con una anchura de 8 metros y solera de hormigón, en el que la lámina de agua no supera los 3 centímetros” en el momento en el que se hizo el estudio.

Naturalizar los ríos para las truchas

La solución propuesta a la Consejería de Medio Rural por los pescadores pasa por “rebajar considerablemente la cota del lecho del río y hacer un cauce a dos niveles” de forma que “se garantice el correcto encauzamiento tanto en aguas altas como en épocas de estiaje”. Para esta obra, explican Amigos del Nalón, “sería necesario solicitar el arreglo a los distintos organismos propietarios de las infraestructuras que ocasionan el obstáculo”. Una segunda opción sería “afectar únicamente el trazado transversal del río, incrementando la cota del fondo de la plancha de hormigón en la coronación del salto, obteniéndose así un mayor calado del agua”. Esta segunda solución implicaría “la construcción de una escala o paso para peces, o un salto de 2-3 niveles aguas abajo”.

Amigos del Nalón gestiona el centro de la trucha de La Chalana (Laviana), donde cría alevines con los que realiza repoblaciones en el curso alto del Nalón y en sus afluentes. Con estas actuaciones, lo que se pretende es que las truchas puedan volver a criar sin ayuda humana en más cauces de las Cuencas.

Compartir el artículo

stats