A juicio un “escalofriante” caso de maltrato animal que conmocionó a la comarca. Una mujer, presuntamente, dejó encerrados a dos perros en una casa de la localidad allerana de Villanueva sin agua ni comida. “Tyson” y “Princesa”, los dos canes, fueron rescatados tras una semana de cautiverio. Estaban “al límite”: pesaban la mitad de lo que correspondía para su raza y edad. La presunta autora de los hechos no compareció ayer en la vista oral. La acusación particular, ejercida por “Mil huellas protectora”, espera conseguir “una sentencia ejemplarizante”.

“Es uno de los casos más duros a los que nos hemos enfrentado”, afirmaron desde la protectora tras el rescate. La actuación fue llevada a cabo por “Mil huellas protectora” y Seprona. Los perros eran poco más que huesos y piel. “Princesa” tenía que pesar 14 kilos, estaba en siete. “Tyson” tenía que rondar los treinta kilos, se quedaba en 17. La perrita falleció poco después del rescate, no fue posible salvarla. El can está bien físicamente, pero sufre importantes secuelas psicológicas. “Los dejó morir de una forma descarnada. Podría haberlos devuelto a la protectora, si no podía hacerse cargo de ellos”, señaló la letrada que representa a “Una y mil huellas”, Laura de Pedro.

La mujer que presuntamente abandonó a los animales era conocida en las protectoras locales. De hecho, participaba activamente en las actividades de sensibilización y recaudación de medios. “Tyson” y “Princesa” llegaron a beber agua del baño para poder sobrevivir. En la casa no había absolutamente nada que pudieran comer. Según explicaron en la clínica veterinaria Airedale Vet (Gijón), donde fueron trasladados tras su rescate, tuvieron que controlar a los canes para que no comieran demasiado. Tenían un hambre voraz. También estaban sedientos. Tanto que, cuando acababan el agua del recipiente en la clínica veterinaria, lamían el suelo. La presunta autora de los hechos tenía un cartel a la puerta de la casa en la que encerró a “Tyson” y “Princesa”: “Cuidado con el perro, tiene sentimientos”.