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El nuevo parque y el paseo del Vasco integrarán una gran zona de esparcimiento

El Ayuntamiento de Mieres planea conjuntar ambos espacios con un amplio paso peatonal y murales en los muros descuidados del entorno

La zona donde se habilitará el punto de conexión entre el futuro parque de La Mayacina y el Paseo de la Estación del Vasco, con parte de los muros que se quieren pintar al fondo a la izquierda. | D. M.

La zona donde se habilitará el punto de conexión entre el futuro parque de La Mayacina y el Paseo de la Estación del Vasco, con parte de los muros que se quieren pintar al fondo a la izquierda. | D. M.

Con la esperada obra el nuevo parque de La Mayacina ya en marcha, el Ayuntamiento de Mieres trabaja en una planificación que permita integrar un gran espacio de esparcimiento urbano que anexione también todo el entramo peatonal del entorno de la estación el Vasco. Son varias las iniciativas que el gobierno local baraja para dar forma a esta gran zona de recreo. La clave, subrayan los responsables municipales, pasa por lograr generar un “acogedor” ambiente de conjunto.

El incipiente parque de La Mayacina y el Paseo de la Estación del Vasco están separados únicamente por una calle de doble carril: Hermanos González Peña. Lo primero que hará el Ayuntamiento es unir ambos espacios con un amplio paso peatonal con resalto que obligue a los vehículos a circular a baja velocidad y a ceder el paso a los viandantes. Al tiempo, la concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Delia Campomanes, que ha pilotado el desarrollo del nuevo parque desde su origen, tiene previsto iniciar conversaciones con los vecinos para abordar un proyecto para ornamentar propiedades privadas.

Entre el parque y la estación de Vasco hay una amplio frontal de cocheras con paredes desnudas. Estas construcciones tienen gran visibilidad y ofrecen actualmente una imagen de deterioro, con desconchados y pintadas. El gobierno local pretende llegar a un acuerdo con los propietarios para poder adornar estos amplios muros con murales y graffitis que mejoren la estética de las construcciones. Esta idea coincide con la demanda de los comerciantes de la zona, que incluso antes de conocer los planes municipales planteaban una actuación en la misma dirección: “El aspecto actual de estos muros es bastante antiestéticos, pero con unos murales de calidad la zona podría mejorar notablemente”, apuntan Juan Grela, conocido fotógrafo local que tiene su tienda a pocos metros.

Potenciar toda la zona norte del ensanche urbano como un espacio lúdico integrado que incluya el parque y la amplia zona peatonal que envuelve a la estación del Vasco cuenta con otro aliciente. Y es que el gobierno local planea trasladar el albergue de peregrinos a la antigua estación para impulsar el turismo a través del Camino de Santiago. En la actualidad en el albergue de Mieres se encuentra ubicado en La Peña, a unos dos kilómetros del centro de la ciudad. Su reubicación en un inmueble más cercano a los ejes hosteleros es una reivindicación repetida por peregrinos y defensores de la ruta jacobea. La casa parroquial de la calle Jerónimo Ibrán ha sonado en varias ocasiones como posible sede, aunque finalmente parece que será otro edificio histórico de la villa el que asuma la tarea de dar cobijo a los visitantes de paso.

El desarrollo de los planes municipales conllevaría conjuntar en un mismo espacio el parque y todos los equipamientos del Vasco. Esta zona está conformada por un amplio paseo peatonal que transcurre por el desaparecido trazado ferroviario, zonas de bancos, el huerto ecológico municipal, un área de juegos infantiles y jardines. A ello habría que sumar el albergue de peregrinos.

El Ayuntamiento de Mieres tiene aún seis meses para dar forma a sus planes. Ese es el tiempo que tardará en tomar forma el nuevo parque tras el inicio de las obras. Los trabajos se están concentrando inicialmente en la zona sur de los terrenos. La concejala Delia Campomanes explicó que la plantación de las aproximadamente 200 grandes plantas y árboles que incorporará la actuación se abordará al final de las obras, entre enero y febrero. “Los paisajistas que desarrollaron el proyecto han subrayado la necesidad de abordar la plantación ya entrado el invierno, por lo que será el último paso”, indicó la edil de IU.

El nuevo parque dejará casi finiquitado el ensanche urbano de Mieres, una transformación que arrancó en 2005 con el derribo del viejo barrio del Vasco. La actuación afecta a algo más de una hectárea de terreno situado en pleno centro de la ciudad y rodeada de calles con alto volumen de tráfico. Con todo, la planificación municipal, según explicaron los portavoces del gobierno local, pasa por que no sea necesario abordar reorganizaciones viales. A lo sumo se prevé que sean necesarios cortes puntuales en alguna de las calles, pero sin excesiva incidencia en los flujos circulatorios y peatonales.

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