Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El emotivo mensaje tras un accidente en el Corredor del Aller: “Gracias a todos por salvar a mi madre”

El hijo de una mujer que sufrió un aparatoso choque en Aller, en nombre de su familia, agradece la labor de vecinos y profesionales: “Podría haber sido una tragedia”

Imagen

El mundo se detuvo, por un instante, el pasado 14 de julio. Al menos, así lo sintió Alberto Sutil –que habla en nombre de las familias Fernández-Llousas-Sutil– cuando le dijeron que su madre había sufrido un accidente. Marisol Fernández circulaba en dirección a Moreda, en el Corredor del Aller, cuando su coche se estrelló contra la valla quitamiedos. La conductora, afortunadamente, sobrevivió. Es por eso que, ahora, su familia quiere agradecer la labor de todos los que la ayudaron. Vecinos que llamaron al 112-Asturias, bomberos que la liberaron “con suma delicadeza y cariño”, sanitarios que se volcaron. Para todos, este mensaje: “Muchas gracias por salvarla”.

“Sentimos que todos hemos vuelto a nacer”, afirma Alberto Sutil. No es para menos: el vehículo que conducía su madre quedó literalmente partido en dos. Un amasijo de hierros, chapas dobladas y pintura levantada. “Somos conscientes de que lo que ocurrió podría haber sido una tragedia. Tenerla aquí, con nosotros, es casi milagroso”.

Milagroso o terrenal. Porque fueron muchos, según la familia, los que se implicaron en salvar a Marisol Fernández. “Sirvan estas líneas de agradecimiento profundo y, desde el corazón de la familia, a todos los colectivos y las personas que participaron en la intervención”. Empezando, añaden, por los vecinos de las casas colindantes al lugar en el que se produjo el accidente (justo en el desvío hacia Estrada): “Rápidamente bajaron hasta la carretera para ayudarla, mientras avisaban a las autoridades”. También los muchos coches que presenciaron el accidente “y no dudaron en detenerse para ayudar en todo lo posible”. Entre estos conductores había varias enfermeras que volvían de su puesto de trabajo: “No dudaron en detenerse, tras encontrarse ante tremenda situación”.

Impecable. Ni un solo “pero” a la actuación de los efectivos de bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), con base en el parque de Mieres, que se movilizaron por el accidente. “Fue una actuación rapidísima e impecable. Con una delicadeza quirúrgica y un cariño inmenso liberaron a mi madre sin que sufriera ningún daño adicional”, apunta Alberto Sutil. Fue, según sus palabras, “un trabajo excepcional en todo momento y una humanidad increíble. Son un ejemplo”.

Lo mismo para todo el personal que la esperaba fuera del vehículo: “Hacemos extensivo nuestro agradecimiento a auxiliares, enfermeros, médicos de la UVI-Móvil y ambulancias, junto a los cuerpos de seguridad del Estado”. El aparatoso accidente obligó a regular el tráfico, por lo varias patrullas de la Guardia Civil se movilizaron hasta el lugar. Permanecieron durante las labores de atención sanitaria y hasta la retirada del vehículo de la vía.

Cuando el coche estaba siendo trasladado, Marisol Fernández ya estaba en el hospital Álvarez-Buylla de Mieres. “Gracias a la profesionalidad, la delicadeza y el cariño de todo el personal. Empezando por los auxiliares y celadores, enfermeras, y todo el equipo de Traumatología”.

Las muestras de cariño y apoyo han sido “una constante” para la familia. Concluyen así: “Perdón si nos dejamos a alguien en el tintero. Gracias por todo, en un momento tan delicado. Somos afortunados por disfrutar de personas tan buenas en nuestro día a día, y estamos orgullosos de unos profesionales que son ejemplares”.

Compartir el artículo

stats