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Los vecinos se movilizarán si la carretera de las Ubiñas no se repara este otoño

Denuncian que hay una partida asignada de 1,3 millones, pero las obras no empiezan: “Si llega el invierno, tendremos que esperar otro año”

Protesta de los vecinos de las Ubiñas por la carretera, en 2018.

Protesta de los vecinos de las Ubiñas por la carretera, en 2018.

Los vecinos del valle del Huerna y el parque natural de las Ubiñas dan un ultimátum: o empiezan las obras de reparación de la carretera antes del invierno o se movilizarán. “Y las protestas serán duras”, avisan ya en el valle del Huerna. La representante vecinal de las Ubiñas en la vertiente lenense, Auri Villar, destacó que “los vecinos están ya hartos de promesas incumplidas”. Este invierno, la carretera estuvo cortada durante tres meses.

No es la primera vez que los vecinos alzan la voz. En el año 2018, iniciaron movilizaciones que se apagaron con un compromiso: “Nos dijeron que se reservarían 1,3 millones de euros para el arreglo del acceso y es cierto que existe esa partida. Pero la obra no ha empezado”, destacó Villar. Y, si no se dan prisa, no comenzará tampoco este año.

Temen la llegada de la nieve. “Aquí no se pueden planificar obras desde un despacho en Oviedo. Aquí puede venir el mal tiempo y paralizar las actuaciones de un día para otro. Estamos muy defraudados”, destacaron vecinos del valle de Huerna. Y es que la zona baja y media son las más afectadas por este “mal estado” de la infraestructura.

Son las que tienen más tráfico. Un trajín de vehículos que, según los vecinos, se ha incrementado desde la crisis del covid-19: “Cada vez son más los que vienen a pasar el fin de semana o el día a la montaña. Son personas que desconocen la zona y tememos que ocurra un accidente grave”, explicaron.

Aún más peligroso: el tránsito de cicloturistas también se ha incrementado notablemente. “Entre los vehículos de los vecinos, los de los turistas, y los ciclistas, hay varios tramos que son de sumo peligro”. Tramos en los que la carretera se estrecha al límite, dificultando el paso de dos vehículos a la vez. Zonas en las que la maleza afecta a la visibilidad. Y ya llegando a Tuiza de Arriba: una piedra de gran volumen que parece amenazar con caer sobre la vía. “Cuando llega el mal tiempo se producen desprendimientos. Esto es un sinvivir”, clamaron los vecinos del parque.

No es para menos. El pasado invierno, la carretera al alto de La Cubilla estuvo tres meses cerrada. Es decir, desde Tuiza de Arriba hasta el alto lenense era imposible acceder en vehículo todoterreno. “Esto dificulta mucho mas labores de los ganaderos. Lo más curioso es que, cuando viene la Vuelta a España, hacen un ‘lavado de cara’ para que puedan pasar los ciclistas y para que parezca que la carretera está mucho mejor cuidada”, clamaron.

Se refieren a las últimas actuaciones que tuvieron lugar en la zona. Fueron unas obras de asfaltado en algunos tramos y de arreglo de los baches más profundos. Duró apenas una semana y recibió las críticas de los vecinos: “Fue un rebacheo en toda regla”.

Plan gestor

Desde entonces, nada. Afirman en el parque de las Ubiñas que la falta de atención a la carretera es la punta de un iceberg mucho más profundo: “Los vecinos no sabemos lo que significa un parque natural. Actualmente, lo único que tenemos de espacio protegido son un par de carteles en los que se anuncia. Y nada más”. Otra de las quejas más repetidas es la falta de un Instrumento de Gestión Integral (IGI), después de que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) lo anulara por falta de memoria económica: “Estamos a la deriva, sin una gestión válida. Hay trámites que son una locura”.

Y, durante la pandemia, tuvieron otro “susto”: el parque se quedó sin director, después de que Jaime Gordo se pusiera al frente de la Jefatura de Comarcas Forestales. Afirman que ya hay un nuevo experto al cargo, pero aún no han recibido ninguna notificación oficial: “La transparencia brilla por su ausencia”.

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