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Emilio Esteban: “El oncólogo debe mitigar el dolor y ayudar a la gente, la vida es eso”

El jefe de Oncología del HUCA recibió en Turón el “Cristo de la Paz”: “La región camina hacia la vanguardia en prevención y curación del cáncer”

Emilio Esteban, tras recoger su premio, junto a Manuel Robles, rector de la basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Gijón, y Enrique Álvarez, párroco de Turón, a la derecha. | D. M.

Emilio Esteban, tras recoger su premio, junto a Manuel Robles, rector de la basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Gijón, y Enrique Álvarez, párroco de Turón, a la derecha. | D. M.

–Mi hermana estuvo enferma de cáncer y nos decía que el doctor Emilio Esteban fue para ella tan importante en el tratamiento médico como en lo personal. El trato y apoyo que le dio y las palabras que le dedicaba eran tan sanadoras como el propio tratamiento.

Emilio Esteban, junto al vicealcalde de Mieres, Manuel Suárez, y el gaitero Manuel Baquero, antes de la misa. | D. M.

Con esta reflexión explicaba un vecino de Turón lo que significa para su familia el doctor Emilio Esteban González, que ayer recogió emocionado el I Premio “Santísimo Cristo de la Paz”. Antes, durante y después de la misa en la que se entregó el galardón, el reconocido oncólogo recibió efusivas muestras de cariño y respeto a las que respondió con afecto y cercanía. “Desde este valle he tenido la suerte de encontrar mi vocación, con una especialidad tan seria y dura como la oncología, encontrando a personas en mi equipo capaces de enfrentarse al sufrimiento de los demás”.

El jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) quiso compartir el premio que recogió en Turón con todo el personal con el que trabaja diariamente, “desde el equipo médico a las limpiadoras”, comentó. “Cada día tenemos que hacer todo lo posible por ser capaces de mitigar el dolor de la gente. Hay que conseguir que nuestra profesión y nuestra capacidad contribuyan a ayudar a los demás, que al final es de lo que se trata la vida”.

El galardón que ayer recogió Emilio Esteban ha surgido por iniciativa de la comunidad pastoral del valle y pretende reconocer el trabajo de profesionales de hayan destacado como “instrumento de paz y de reconciliación”. El párroco de Turón, Enrique Álvarez, explicó que la candidatura de Emilio Esteban fue valorada junto a otras nueve propuestas, aprobándose por unanimidad. “Estamos ante una persona que nos reconcilia con una sociedad en ocasiones egoísta y calculadora”, apuntó el párroco, que definió al oncólogo como una persona “honrada, conciliadora y asequible”.

La iglesia de San Martín se llenó para arropar a Esteban. La misa cerró las celebraciones del Cristo, organizadas por Sotufe. El premiado se mostró orgulloso de sus orígenes: “Hoy siento la responsabilidad de intentar no fallar al pueblo de Turón y a la gente que deposita en nosotros la confianza de poder aliviar el sufrimiento” . El facultativo asumió que la oncología se encarga “de un problema de salud muy importante y nuestra función es intentar mitigar el dolor desde la prevención y desde las formas más sofisticadas de luchar contra ello”. Afirmó que en Asturias “estamos en el camino de situarnos en la vanguardia en las estrategias de prevención y la curación de esta enfermedad”. Y añadió: “Todas las instituciones, todos los especialistas, todo el personal sanitario y todos los investigadores que se dedican a ello lo hacen al máximo nivel”.

Sobre la incidencia de la pandemia en el ámbito oncológico, Esteban subrayó que “hemos hecho todo lo posible para mantener los niveles de actuación terapéutica y de diagnóstico. Hay sistemas que han permitido que todo lo relacionado con el cáncer tenga un camino prioritario”.

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