Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Andrés: “El mundo necesita mesas más largas en vez de muros más altos”

El chef, premio de la Concordia, recibe en Mieres su distinción como hijo predilecto arropado por Ferran Adrià: “Su labor es sobrehumana”

José Andrés, sobre su vídeo viral cantando en un chigre: "El 'Asturias patria querida' nos une a todos" JUAN PLAZA

Para ver este vídeo suscríbete a La Nueva España o inicia sesión si ya eres suscriptor.

José Andrés, sobre su vídeo viral cantando en un chigre: "El 'Asturias patria querida' nos une a todos" David Montañés

La concesión al cocinero José Andrés de la distinción como hijo predilecto de Mieres quedó ayer más que bien aliñada. En vísperas de recoger el premio “Princesa de Asturias” de la Concordia, el reconocido chef recibió en su localidad natal una efusiva muestra de afecto que alcanzó tintes próximos a la devoción. Emocionado y por momentos con los ojos vidrioso, José Ramón Andrés Puerta instó a todos a “levantarse cada día con el propósito de hacer las cosas mejor y de ayudar al prójimo”. En un abarrotado parque Jovellanos, con cientos de mierenses entregados, un mensaje retumbó entre en los encendidos aplausos. “El mundo necesita mesas más largas, en vez de muros más altos. Necesitamos que los políticos de izquierdas y derechas dejen de enfrentarnos y que prevalezca la empatía”.

“Era necesario que sintiera el calor de su gente”, señaló el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez. El objetivo municipal se cumplió con creces. Si el propósito era que José Andrés percibiera cariño en forma de abrazos, besos, apretones de mano y palabras cariñosas, la jornada no decepcionó. De ser un churrasco hubiera incluso salido ligeramente chamuscado de la plancha, algo desacostumbrado en unos tiempos en que la pandemia obliga a servir las relaciones sociales casi crudas. El agasajado respondió con enorme simpatía.

27

José Andrés, aclamado en Mieres, en su ruta didáctica por Asturias de la mano de los Premios Princesa Juan Plaza

El prestigioso chef e impulsor de la ONG World Central Kitchen ha unido su nombre al de Víctor Manuel y el Padre Ángel, poseedores ya los tres de la distinción municipal que los eleva a la condición de “Hijo predilecto” de Mieres. El religioso, fundador también de una ONG reconocida internacionalmente, Mensajeros de la Paz, aterrizó en Mieres directamente de La Palma, donde también ha estado recientemente José Andrés atendiendo a los afectados por la erupción del volcán Cumbre Vieja. “Es una persona muy grande, de esas ante las que uno puede ponerse de rodillas, algo casi reservado en exclusiva para los niños y Dios”, apuntó el Padre Ángel sobre su paisano mierense. El sacerdote destacó el gesto que ha tenido el cocinero tras anunciar que donará la cuantía económica del premio “Princesa de Asturias” a los damnificados por la erupción volcánica, doblando la cifra de su propio bolsillo. 

La visita de José Andrés a Mieres se desarrolló con una doble cita. Tras un acto público promovido por la Fundación “Princesa de Asturias” en el abarrotado salón de actos de Mieres Centru Cultural, el Ayuntamiento organizó una recepción al aire libre en el parque Jovellanos. Cientos de personas, en ambos escenarios, se acercaron a saludar a un emocionado José Andrés.

José Andrés lo ha vuelto a hacer: pone en pie el centro cultural de Mieres con el "Asturias patria querida" Amor Domínguez

Los mierenses no fueron los únicos que ayer arroparon a José Andrés. Durante el acto organizado por la Fundación Princesa de Asturias y presentado por el periodista Juan Ramón Lucas, intervino por videoconferencia el chef Ferran Adrià, con el que el cocinero asturiano comenzó a trabajar en El Bulli. “Lo que ha logrado es para estar orgullosos, ya que lo ha conseguido con mucho trabajo y esfuerzo, más del que se puede pensar”, apuntó el hombre que en su momento revolucionó la cocina mundial. “Ha reforzado la marca España con su creatividad y compromiso social”, recalcó antes de definir la labor de quien fue su colaborador como “sobrehumana”.

Si Ferran Adrià se asomó al acto a través de una pantalla gigante, en Mieres estuvieron presentes tres de los más importantes cocineros asturianos, Pedro y Marcos Morán, junto a Nacho Manzano. José Andrés reivindicó la cocina asturiana. Afincado en EE UU desde hace casi 30 años, sus restaurantes tienen el aroma de la región: “Siempre intentamos contar con producto asturiano, pero no es fácil conseguir oricios”, resaltó con buen humor. “Exportar los productos no siempre es fácil, pero trasladar el espíritu está en nuestra mano”.

El Padre Ángel alaba la tarea solidaria de su paisano: “Es para ponerse de rodillas”

decoration

El cocinero se ha llevado el premio “Princesa de Asturias” de la Concordia por su labor al frente de su fundación World Central Kitchen (WCK), dedicada desde 2010 a repartir comida en zonas afectadas por desastres naturales y en situaciones de emergencia. Su distinción como “Hijo predilecto” de Mieres entronca con los citados méritos, aderezados, lógicamente, con el siempre emotivo condimento de la vecindad. “Su lucha contra el hambre en todo el planeta y su compromiso con las personas más desfavorecidas son un ejemplo a nivel mundial”, apuntó el Alcalde. Valoró que José Andrés no solo ha nacido en Mieres, “sino que sigue ligado a sus raíces, presumiendo de su tierra por el mundo y visitando el concejo siempre que su agenda lo permite”.

José Andrés habló ayer en Mieres de cocina, pero también de solidaridad, de compromiso e incluso de política. Lanzó consejos para afrontar la vida con amplitud de miras sin necesidad de renunciar a las raíces propias. “Al final somos en lo que nos convierte la gente que nos rodea y yo estoy muy orgulloso de ser asturiano, de ser español, aunque también lo estoy de ser un inmigrante”, apuntó. “Hay que buscar momentos que nos unan a todos”.

Sobre su ONG World Central Kitchen (WCK), José Andrés destacó que encarna “el sueño de que la cocina puede ser mucho más que su componente puramente gastronómico”. En este punto, volvió de nuevo la atención hacia Ferrán Adrià. “Sembró en mí la semilla de la generosidad, ya que él lo fue compartiendo con todos sus maravillosas recetas”. Alabó su inteligencia: “Si Ferrán hubiera sido científico, en el mundo habrán actualmente muchas menos enfermedades”.

“Estoy orgulloso de ser asturiano, de ser español y también de ser un inmigrante”, dijo el homenajeado

decoration

José Andrés, nacido en Mieres en 1969 y nacionalizado estadounidense en 2013, está pasando unos días muy intensos en Asturias. Ayer recordó su niñez en Mieres, donde pasó los primeros cinco años de su vida. “Nací en el hospital de la Cruz Roja”. Un pertinente comienzo para quien ha dedicado buena parte de su vida a ayudar a los demás: “Todos podemos servir y ayudar en nuestro barrio, siempre se puede hacer más”. En su caso, fue en Haití, en el terremoto de 2010, donde recibió su bautismo de fuego como cocinero solidario. “Cuando ves muerte y destrucción a tu alrededor te das cuenta inmediatamente de que no puedes detenerte, no puedes sentarse a esperar a que otros hagan algo”. Su experiencia personal le ha enseñado que las excusas no sirven cuando la tragedia muestra su despiadado rostro: “Los grandes problemas requieren con frecuencia de soluciones sencillas y, en ocasiones, basta con encender un fogón y lograr comida”.

José Andrés ejerció ayer sin ocultarlo su orgullo de mierense y de asturiano. “Amo esta región de norte a sur y de este a oeste”. El Principado queda así unido al que para el mundo ya es el “chef de la concordia”.

Mejorable escanciador de sidra, pero jugador “sin fallos” del All Star de la NBA

D. O.

José Andrés es tan creativo en la cocina como impulsivo en las relaciones personales. Su presencia en Mieres estuvo plagada de bromas y anécdotas divertidas. Para empezar, explicó el vídeo que ha corrido por las redes sociales en el que se le puede ver cantando el “Asturias patria querida” en una sidrería. “Es que cuando llegó a Asturias me salta la lagrima y después de unas cuentas botellas de sidra es difícil resistirse a cantar nuestro himno”. Ayer lo volvió a cantar, junto a todo el público, en el acto organizado por la Fundación Princesa de Asturias.

El chef también se mostró divertido al recordar sus problemas iniciales con el inglés cuando llegó a EE UU. “Me preguntaban que a qué me dedicaba y yo les decía que a las tapas. Algunos ponían cara de sorpresa y luego supe que era porque entendía que me dedicaba al ‘topless’”. También revivió, a petición del cocinero Marcos Morán, su insospechado debut como jugador “celebrity” del All Star de la NBA. “No fallé ni un tiro”, apuntó antes de reconocer que no le habían dado la oportunidad de tirar a canasta. No obstante, la anécdota ilustra la grado popularidad que tiene en EE UU. La sidra y su particular escanciado también fue objeto de los chascarrillos del nuevo “Hijo predilecto” de Mieres y premio “Princesa de Asturias”. “En EE UU me ponía a escanciar aunque no tenía buena mano y casi necesitaba una botella para llenar un culín. Un día me comentaron prudentemente que en Asturias debíamos necesariamente que tener dificultades para gestionar la producción de debidas alcohólicas”.

José Andrés atendió ayer en Mieres a todo aquel que se le acercó a darle la mano o pedirle una foto. Fue especialmente atento con los hermanos Alicia y Marcos Galán, del colegio Las Doroteas de Avilés. Le entregaron un cuaderno de dibujos dedicados a los galardones “Princesa de Asturias”. “Lo guardaré en un lugar destacado”.

Compartir el artículo

stats