Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La pequeña gran fábrica de Lada donde se producen las aspirinas: así se trabaja en la planta de Bayer

La empresa exporta fármacos a todo el mundo con un centenar de trabajadores, la mayoría del valle y con un fuerte arraigo social

La ministra de Sanidad, Carolina Darias (de verde) junto a un grupo de trabajadores, casi todas mujeres, de la planta de Bayer en Lada, el pasado viernes. | Luisma Murias

Con la marcha de Iberdrola, que se encuentra inmersa en el desmantelamiento de su central térmica, es reconfortante constatar que otras multinacionales, como es el caso de Bayer, siguen apostando por el territorio. Una pequeña fábrica que, aunque puede pasar desapercibida por tamaño al situarse junto a la almenada térmica de Lada, no deja de dar muestra de fortaleza y arraigo. Y no solo porque en su interior la firma produce el 100% del principio activo de la aspirina, sino por la estabilidad que ofrecen a sus trabajadores, alrededor de un centenar y mayoritariamente de las Cuencas.

Hace unos días se dio a conocer que la planta producirá un nuevo principio activo, el nifedipino, utilizado para la angina de pecho y la presión arterial. Se unirá al resto de productos fabricados en Lada. Actualmente, la planta cuenta con tres instalaciones productivas, dos de ellas dedicadas al principio activo de la aspirina. Se trata del ácido salicílico y el ácido acetilsalicílico. “Esto es lo más importante y es por lo que nos conoce todo el mundo”, aseguró Jorge Álvarez, director de la planta, señalando que “estamos muy orgullosos de ello, porque desde Lada se exporta a todo el mundo y la aspirina está registrada en más de 140 países”.

En la tercera instalación se fabrica el clotrimazol, que se comercializa con el nombre de canesmed y es donde se fabricará el principio activo del nifedipino. El quinto y último producto que se realiza en Lada es el butafosfán, de salud animal. Bayer vendió esta línea de negocio, pero de momento se sigue fabricando en la planta de Bayer para la nueva empresa.

Y aunque la empresa no ofrece cifras de producción, el director de la planta sí explica que, con la cantidad de ácido acetilsalicíloco que se produce en un día en Lada “se pueden hacer más de 20 millones de comprimidos”. Los otros productos, eso sí, tienen una menor demanda. Siguiendo con el principio activo de la aspirina, cada día sale de la planta, de media, un camión de reparto que hace dos rutas distintas en función de la planta a la que vaya. “Si va a Alemania, hace el viaje por carretera, pero si va a las plantas de Bayer en EE UU, Argentina, México o Brasil, va por el mar desde el puerto del Musel”, apunta Álvarez. En este último caso, el contenedor que irá dentro del barco se carga directamente en Lada, se precinta y ya no se vuelve a abrir hasta que llegue a la planta donde se realizarán las tabletas. “Se comprueba que el precinto que pusimos nosotros coincide con la documentación y que no se ha abierto en ningún momento y, si está todo correcto, ya descargan el contenedor”.

Para desarrollar toda esta labor, la planta de Lada no para casi nunca, trabajando los siete días de la semana durante las 24 horas del día. “Tenemos cinco turnos; tres trabajan y los otros dos descansan, y así de forma rotatoria”, señala el director de la planta. Las únicas paradas en la factoría se producen en Nochebuena y Nochevieja. También se para, de forma global, en vacaciones, entre el 15 de julio y el 15 de agosto. “De este modo facilitamos que el personal de mantenimiento pueda realizar su labor en la planta sin problemas durante este tiempo, aunque hubo años en los que tuvimos tanta demanda que no pudimos parar en vacaciones, y tuvimos que arreglarnos para hacer el mantenimiento da la factoría por partes”.

Compromiso

Jorge Álvarez hace un inciso para hablar de los trabajadores de la planta, de los que asegura “tienen un alto compromiso con la empresa”. “Se nota sobre todo cuando vienen de Alemania y nos comentan la posibilidad de hacer algún cambio para mejorar la producción. No pasa una semana y ya hemos hecho la mejora propuesta, y les llama mucho la atención porque dicen que en Alemania necesitarían tres o cuatro reuniones con el personal para hacer los cambios”. Pero es que son muchos los factores que explican este compromiso. Uno de ellos que la gran mayoría, alrededor de un 60%, son de las Cuencas y sienten la planta de Bayer “como algo suyo”, afirma Álvarez.

Además, la mayor parte de los trabajadores llevan ya mucho tiempo en Lada y hay poca rotación. Es por eso que durante este tiempo han surgido diferentes iniciativas entre la plantilla como equipos de fútbol o grupos de pesca. Y a la hora de jugar a la Lotería de Navidad, todos tienen el mismo número. “Para nosotros es toda una tradición y todo esto da cuenta del buen nivel de compañerismo que se vive en la planta”, destaca su director. En la planta también se celebran los cumpleaños entre los distintos departamentos, mientras que otros organizan una comida cada cierto tiempo. “Nosotros solemos ir a comer juntos casi todos los viernes, somos una gran familia”, apunta Jorge Álvarez.

Compartir el artículo

stats