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El tirón de las renovables: 200 iniciativas en Asturias por valor de 16.000 millones

“Son los proyectos planteados, algunos saldrán y otros no”, detalla el presidente de la Fundación de la Energía en unas jornadas en Langreo

Carlos García, director de la Agencia Asturiana de la Energía, antes de su ponencia en Langreo

“Asturias está preparada y está preparándose más” para hacer frente a la transición energética. De hecho, la intención es que en 2030 el 72 por ciento de la electricidad que se consuma en Asturias proceda de energías renovables”, cuando en la actualidad es la tercera parte. Lo aseguró ayer Carlos García Sánchez, director de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), en las XX Jornadas técnicas organizadas por Enernalón, la agencia local de energía del Nalón, en el Centro Integrado de Formación Profesional de Langreo.

Publico asistente a las jornadas técnicas de Enernalón

García afirmó además que en Asturias “tenemos sobre la mesa más de 200 proyectos para la explotación de energías renovables, por un montante total de 16.000 millones de euros”, eso sí, aclaró, “unos saldrán adelante y otros no”. De todos esos proyectos, “probablemente no se puedan hacer todos”, pero “lo que sí tenemos claro es que se va a producir el proceso de transformación energética, un proceso muy acelerado pero en el que queremos avanzar con objetivos muy ambiciosos”.

Buena parte de ese camino se recorrerá con la energía eólica, que para Carlos García, “es un componente esencial tanto en su versión offshore (en el mar), como en los parques más convencionales”. El experto calcula que en los próximos nueve años, la producción de este tipo de energía “va a multiplicar por cuatro lo que tenemos ahora mismo”. A eso habrá que sumar la producción de energía fotovoltaica, o la producida por hidrógeno “aplicándola a instalaciones grandes”. En la Fundación Asturiana de la Energía no descartan la utilización de cualquier fuente de energía, “incluso el biometano para el transporte”.

García reconoció que “inicialmente podemos pensar que la transición energética es una amenaza o un reto problemático”. Lo justificó en que “afecta a sectores muy potentes en Asturias como el de la energía o la gran industria, por lo que nos afecta más que a otras regiones”. Aun así, explicó que “se trata de un proceso irreversible, que queramos o no, vamos a tener que hacer” y para ello “se está elaborando una estrategia de transición energética justa”. La idea es “convertir los retos en oportunidades y con en esa estrategia estamos viendo que se puede conseguir”. “Podemos generar actividad económica y volver a situar el empleo en el sector energético en las tasas que tradicionalmente tenía la industria en Asturias”, aseguró García.

De eso, del empleo, habló Laudino Rodríguez, director del Centro Integrado de Formación Profesional de Mantenimiento y Servicios a la Producción de Langreo. Rodríguez calificó de “espectacular” el crecimiento del empleo que se va a producir en los próximos años en el sector energético. La Agencia Española de la Energía calcula que de aquí a 2030 el número de trabajadores en el sector de la energía eólica pase de 30.000 a 60.000. El Gobierno regional estima que en Asturias se creen de aquí a 2030 un total 6.300 nuevos puestos de trabajo en el marco de la transición energética.

Oportunidades

Laudino Rodríguez cree que “va a haber muchas oportunidades de trabajo pero no solo en el proceso de instalación o fabricación de componentes, que es algo coyuntural, sino después, en el mantenimiento del sector, de los parques eólicos o fotovoltaicos, ahí, el crecimiento va a ser espectacular”.

El director del Centro de formación profesional pone sobre la mesa las cifras de la Agencia Española de la Energía, pero va más allá. “El aumento de empleo se ha calculado hasta 2030 pero las previsiones del proceso de transición energética llegan hasta 2050”, explicó, para añadir a renglón seguido que “en la energía fotovoltaica el número de empleos se va a multiplicar por cuatro”.

Esa “oportunidad para nuestros jóvenes” supone también “un gran reto para los que nos dedicamos a la formación”. Los docentes tienen que “acertar con la formación adecuada para que los jóvenes tengan la capacitación requerida para esos nuevos empleos”. El sector de las energías renovables “es complicado, solo hay que ver dónde están los parques eólicos, el tamaño de los equipos y que se trata de tecnologías que es muy difícil poner al alcance de los centros de formación, por espacio y por coste económico”. Así que, en opinión de Rodríguez “es necesario que los centros de formación tengamos una relación estrecha con las empresas del sector para así tener la oportunidad de complementar la formación de nuestros alumnos con los conocimientos específicos de esas empresas”.

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