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El desarrollo de nuevas energías sostenibles

Asturias, un “disperso” paraíso forestal para el desarrollo del sector de la biomasa

El plan de aprovechamiento de Hunosa aglutina a todos los agentes, aunque tendrá que superar el obstáculo de la organización minifundista

Trabajos forestales en la escombrera que Hunosa tiene en Figaredo.

La compañía estatal Hunosa lanzará a mediados de diciembre el Polo Tecnológico y Empresarial de la Biomasa, una asociación que pretende dar cabida a todos aquellos agentes interesados en el desarrollo del sector en Asturias. La plataforma cuenta con respaldo, tanto de la Universidad de Oviedo como de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), donde dan cuenta del gran potencial del sector en el Principado. También se aprecia respaldo desde el mundo empresarial e, incluso, desde los propietarios. Sin embargo, su desarrollo también se enfrenta a algunos problemas que tendrá que resolverse, como los minifundios y la dispersión de los titulares de los montes.

El director de FAEN, Carlos García, respaldó la plataforma de Hunosa porque “es positivo todo lo que sirva para poner fortalecer los recursos que tenemos en Asturias y crear una cadena de valor en todo el proceso productivo que nos permita generar energía, tanto eléctrica como térmica”. Eso sí, el responsable de la fundación destacó que “siempre hay que tener en cuenta las distintas afecciones que pueda haber en el proceso”. Para García, la biomasa “es un recurso clave que tiene que crecer en la medida que decrecen los recursos convencionales”. Es, dice, “una parte más del mix energético que pretendemos desarrollar en el proceso de transformación energética que estamos llevando a cabo”.

La Universidad de Oviedo es una de las entidades que se integrará en la plataforma de Hunosa. La directora de la Escuela Politécnica de Mieres, Asun Cámara, explicó que “la mayor dificultad para una central de biomasa es el abastecimiento de materia prima, con lo que consolidar un polo de biomasa que reúna a todo el colectivo implicado es una buena idea porque permite una mejor organización en función de interesas comunes”. En este sentido, hizo hincapié en lo “complejo” que es el sector forestal. “El monte es complicado de mecanizar porque tenemos una orografía compleja, pero también se da el problema del minifundismo, con superficies muy pequeñas que no son rentables de explotar. Para logran esa rentabilidad hay que agrupar esas unidades en una estructura mucho más grande”, destacó.

Otro de los retos es la dispersión de los propietarios. “En Asturias faltan sistemas para agrupar las propiedades porque lo que ocurre es que muchos propietarios ni siquiera saben dónde tienen el terreno, y eso es un problema para la biomasa y el sector forestal en general, que necesita de muchos agentes para solventarlo”, apuntó. En este sentido, Cámara aludió a la Asociación de Propietarios Forestales de Asturias “que puede ser un instrumento para los pequeños propietarios”. “Es una organización sin ánimo de lucro que puede ayudarlos, ya que la administración, que deberían de ser los promotores, no ha hecho grandes avances”.

¿Y cómo se ve desde la empresa? Pues Francisco Puente, director de la consultora Replace, que participó hace unos días en las jornadas técnicas organizadas por Enernalón, explicó que “Asturias es un filón para la biomasa y tiene un gran potencial”. Para Puente, “ya se ha hecho una labor de aprendizaje, y lo que toca ahora es la divulgación, así que considero que el polo que encabeza Hunosa puede ayudar”. También destacó la posibilidad de aprovechar lo aprendido con las centrales de carbón: “Una experiencia que se puede reciclar, ya que la biomasa es la renovable que más se parece al carbón”. En este sentido, el experto señaló que “no sólo hay que pensar en la parte económica, sino también en la medioambiental, porque al ser la biomasa una renovable, no cuenta ni para las emisiones ni para los derechos de emisión, con lo que no tienes únicamente ahorros en la parte económica, sino también en los derechos de emisión”.

Propietarios

Otro de los pilares importantes en la biomasa son los propietarios. La cooperativa El Maeral lleva tiempo trabajando en este sentido y se muestra abierta a colaborar con Hunosa. Sin embargo, la entidad, como apuntó su portavoz Juan José Menéndez, tiene un planteamiento sobre la biomasa “sostenible”. “Nosotros podemos ofrecer unas 10.000 hectáreas de biomasa al año, pero nada más porque no vale todo”. Menéndez aboga por encabezar “proyectos serios y creíbles”. El origen de El Maeral tuvo mucho que ver con el interés de Hunosa en desarrollar una planta de biomasa.

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