El tren turístico de Samuño salva a los vecinos de La Nueva

Escolares, trabajadores o el farmacéutico utilizan el conboy para viajar hasta Ciaño o Sama tras el corte de la carretera por un argayo

El tren turístico de Samuño salva a los vecinos de La Nueva que quedaron incomunicados por un argayo

David Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

Los vecinos son los que han conformado el Valle de Samuño y son los responsables de que hoy sea uno de los principales atractivos turísticos de la cuenca del Nalón gracias a su Ecomuseo y a la posibilidad que ofrece de visitar una explotación minera, el pozo San Luis. El tren turístico que sube desde El Cadavíu hasta La Nueva, donde se encuentra el pozo, es parte de la oferta turística del complejo. Ese pequeño tren minero que recorre el antiguo camino del carbón es ahora la solución que han encontrado los vecinos para sortear el enorme movimiento de tierra que ha cortado la carretera que une La Nueva con Ciaño. Hace justo una semana que el desplazamiento de una escombrera minera destrozó la carretera. Desde entonces los vecinos se veían obligados a dar un gran rodeo para llegar Ciaño o Sama de Langreo, lugares de trabajo, de estudios, de compras o de ocio. Desde este jueves ese tren turístico se ha puesto al servicio de los vecinos. “Esto es de ellos, no podíamos hacer otra cosa”, explica Vanessa Álvarez Flórez, jefa de operaciones del Ecomuseo Minero Valle de Samiño. Allí estaba a las 7 de una mañana heladora para atender a los vecinos de La Nueva que tenían que bajar a Ciaño. El Ayuntamiento de Langreo ofrece a los habitantes de la zona alta del valle la posibilidad de utilizar el tren como medio de transporte. Así lo hace los escolares que tienen que acudir al colegio o al instituto. Ellos fueron los primeros en ocupar los vagones del tren que salió a las 7.20 horas de la mañana de El Cadavíu para recogerlos veinticinco minutos después en el Pozo San Luis, en La Nueva. Ese primer trayecto lo hicieron tres estudiantes del instituto, además de la alcaldesa de Langreo, Carmen Arbesú.

Escolares bajándose del tren en El Cadavíu

Escolares bajándose del tren en El Cadavíu / D. O.

El segundo trayecto, el que salió del pozo San Luis a las 8.35 horas de la mañana y llegó a El Cadavíu al filo de las nueve lo utilizaron tres alumnos de primaria, en este caso acompañados por sus madres. Alicia López Fernández salió del pequeño vagón con algo de claustrofobia aunque afirmaba que el viaje, de dos kilómetros y alrededor de 20 minutos, había “ido bien”, la misma respuesta de su hijo, Enrique David Souto López, alumnos de quinto de primaria, que reconocía que hacía algo de frío, algo normal cuando el termómetro marcaba a esa hora 0,5 grados centígrados. 

Alicia López y sus dos compañeras de viaje, las madres de los otros niños, ven en el tren “la única solución” aunque urgen o bien la reparación de la carretera LA-7, la afectada por el corrimiento de la cantera, o la adecuación de la calzada que parte de la trasera del Ecomuseo y en que la actualidad presenta muchos baches y deficiencias.

Para la alcaldesa de Langreo, la opción del tren es “la mejor”. La regidora, que hizo el trayecto con los primeros estudiantes, celebró la coordinación de servicios ya que “nada más salir de la estación del tren les está esperando el transporte escolar para llevarlos a sus diferentes centros de estudio”. 

Al alcaldesa de Langreo, Carmen Arbesú, a la derecha, conversa con la responsable del Ecomuseo de Samuño Vanessa Álvarez

Al alcaldesa de Langreo, Carmen Arbesú, a la derecha, conversa con la responsable del Ecomuseo de Samuño Vanessa Álvarez / D. O.

Como explicó la primer edil, la posibilidad de utilizar el tren turístico como medio de transporte “no está destinada solo a escolares sino también a otro tipo de viajeros”. Un ejemplo es Giacomo Laffredo, el farmacéutico de La Nueva. El italo-venezolano esperaba en el aparcamiento de El Cadavíu la llegada del repartidor de Cofas, la cooperativa encargada de la distribución de medicamentos. “Espero que llegue antes de las nueve, que se me va el tren”, bromeaba a sabiendas de que el repartidor sería puntual. Así fue y Laffredo pudo subirse al tren de las nueve de la mañana para viajar hasta La Nueva con los medicamentos que necesitan los vecinos. El farmacéutico aprovechó para hacer un llamamiento a los vecinos de otras zonas de la cuenca del Nalón y de toda Asturias, “que vayan a La Nueva, que utilicen el tren o suban dando un paseo por la senda –como ha hecho él estos días– porque la gente de La Nueva tiene que vivir”. Laffredo invitaba a todos a visitar los dos establecimientos hosteleros de la localidad “que después de la pandemia les ha llegado esto y lo están pasando muy mal”.

Giacomo Laffredo, farmacéutico de La Nueva, en el tren del Ecomuseo

Giacomo Laffredo, farmacéutico de La Nueva, en el tren del Ecomuseo / D. O.

El corte de la carretera el jueves de la semana pasada obligó a cerrar por motivos de seguridad el Ecomuseo de Samuño pero este fin de semana volverá a su actividad normal. Esto quiere decir que los vecinos de La Nueva dispondrán además de más trenes para poder acceder a sus pueblo. Además de los que ha dispuesto el Ayuntamiento, con cinco frecuencias diarias, podrán utilizar los viajes turísticos de viernes, sábado y domingo. Los vecinos en ningún caso deberán abonar el billete. Tampoco tendrán que pagar aquellos que aún no siendo vecinos de La Nueva deban o quieran trasladarse a la localidad. Los responsables del Ecomuseo reservarán uno de los vagones del tren para personas que quieran hacer el trayecto pero sin participar en la visita turística al museo y al Pozo San Luis.