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Hunosa y la Universidad se alían para investigar la minería en los asteroides

El convenio entre ambas instituciones potenciará los trabajos científicos en el campo de la explotación de recursos energéticos en el espacio

El asteroide Pisque 16.

Si a alguien le hablan de minería espacial, seguramente una de las primeras imágenes que se le vengan a la cabeza sean las de la película “Armageddon”, con Bruce Willis y su equipo de perforadores tratando de salvar la tierra haciendo una galería en un gigante asteroide. De momento, no se ha tenido que llegar a ese extremo, pero desde Asturias ya se está investigando en el campo de la minería y energía espacial. Hunosa y la Universidad de Oviedo son las entidades que han apostado por ello con un convenio, de momento modesto, que conlleva una inversión de 17.500 euros anuales.

El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicaba ayer un convenio entre el ICTEA (Instituto Universitario de Ciencias y Tecnologías Espaciales de Asturias) y la hullera pública para abordar un plan de actuación que conllevará, entre otras acciones, la “investigación en la identificación y potencial de explotación de los recursos minerales espaciales”. Además, este convenio permitiría “contribuir a la mejora del conocimiento práctico y la capacidad investigadora a fin de facilitar el acceso al mundo laboral relacionado con la minería espacial” para los universitarios, a la vez que fomentaría el reciclaje del personal de Hunosa hacia este nuevo campo por explorar. También se aboga por la “colaboración en planes de formación de ámbito interregional o internacional en materia minera, energética y actividades conexas en el ámbito espacial”.

El convenio publicado ayer entre empresa y Universidad conlleva la convocatoria de un premio “Hunosa” al trabajo fin de estudios relacionado con las tecnologías mineras espaciales y la identificación de recursos energéticos fuera de la atmósfera terrestre.

La minería espacial es de momento una gran desconocida, una actividad incipiente. El concepto tomó relevancia durante el último tramo de la presidencia de Barack Obama en EE UU, cuando firmó una “Ley del Espacio” en la que hacía referencia a esa posibilidad. Lo que vino a regular esta ley es el permiso para que particulares o empresas americanas pudieran apropiarse de material espacial, siempre que tuvieran la tecnología para ello. Es decir, que si una empresa puede llegar a un asteroide, y tener la capacidad de obtener recursos del mismo tales como agua, hierro, o metales preciosos podrá beneficiarse de ellos. La Ley firmada por Obama especifica que esos recursos podrán ser “poseídos, transportados usados o vendidos”. Algo así como extrapolar la ley del derecho marítimo fuera de la atmósfera terrestre.

Y en el estudio de estos asteroides es donde se ubica el convenio entre Hunosa y el ICTEA. El Instituto promueve varias investigaciones. Búsqueda planetaria y cosmología o geología planetaria son también líneas en las que se trabaja desde la Universidad de Oviedo, además de en la “detección y caracterización de recursos minerales y energéticos extraterráqueos con miras a su posterior explotación”, que es en lo que Hunosa también participa. Y todo ello bajo la supervisión de Javier de Cos, director del Instituto

Proyectos

La Universidad de Oviedo ha mostrado su fuerte vinculación a estos proyectos con un reciente proyecto junto a la NASA, la agencia espacial americana. Fue en la Escuela de Marina Civil, en Gijón, donde hace un par de meses se instalaron 22 telescopios para observar el entorno del planeta Júpiter. El objetivo era observar la forma y el tamaño de unos asteroides cuya composición podría ser la misma que los planetas exteriores del sistema solar. Queda ahora por ver si lo que comenzó con esa observación en Asturias, finalizará con la explotación de recursos de uno de esos asteroides en el espacio.

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