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Los expertos en patrimonio destacan el “potencial” de Nitrastur para nuevos usos

La asociación Incuna pide un estudio para aprovechar las instalaciones de Langreo: “El camino es reutilizar y el límite es la imaginación”

Las naves de Nitrastur, durante una visita que realizaron los alumnos del máster de Caminos de la Escuela Politécnica de Mieres.

La descontaminación de los terrenos de Nitrastur, veinticinco años después del cierre de su factoría, será una realidad este año. Iberdrola –propietaria de la mayor parte del terreno– se hará cargo de estas labores a pesar de no tener ninguna “responsabilidad” en esa contaminación previa del suelo, remarcó la compañía, con la intención de “facilitar la instalación de empresas en Langreo”. Aunque en el pasado llegó a plantearse por parte del Principado un complejo empresarial y residencial en esta principal zona de expansión de La Felguera, la realidad actual es que no hay proyectos a la vista.

La pregunta ahora es qué una vez que los terrenos se hayan descontaminado. El geógrafo y miembro de la Asociación de Arqueología Industrial (Incuna) Faustino Suárez Antuña lo tiene claro: “Derribar no es el camino, sino la reutilización de las instalaciones”.

Este experto participó como investigador junto a Natalia Tielve en un estudio que Iberdrola encargó al Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) sobre la reconstrucción histórica de las instalaciones de Nitrastur. A través del Incuna “estamos preparando otros estudios y publicaciones al respecto”. Destaca que los terrenos de Nitrastur “tienen mucho interés y su grado de protección viene a través del plan de ordenación de Langreo, que estima lo que es importante y tiene protección y lo que no”. ¿Y a partir de ahí? “Pues el camino a seguir no es el derribo, sino la reutilización de las instalaciones, donde el límite es la imaginación”, apunta.

En el caso de los terrenos de la central térmica de Lada, situada a escasa distancia, el experto aboga por “hacer unos estudios sobre lo que hay y no, porque nunca hemos entrado y no sabemos lo que tiene”. En Nitrastur la situación cambia porque ya conocen sus instalaciones. “Por centrarnos en las naves, que pertenecen a las primeras líneas del movimiento moderno, este espacio puede albergar cualquier uso que se le quiera dar, cualquier tipo de necesidad que tenga Langreo”.

A la hora de ver qué usos podrían tener las actuales naves de Nitrastur, Suárez Antuña apunta que, cuando estaban haciendo el estudio, “accedí a unas publicaciones en las que aparecían naves muy similares reconvertidas como canchas de tenis y pádel cubiertas. Es un ejemplo de lo que se ha hecho en otros sitios y no digo que se haga lo mismo aquí”. Por eso, el experto aboga por “buscar necesidades, creo que no hay una gran reflexión en Langreo, ni en el resto del Valle del Nalón, sobre cuál es el modelo de ciudad que queremos, y ahí podría estar la respuesta”.

La idea, como apuntó, sería juntar “no sólo a expertos de patrimonio o urbanismo, también de publicad, de marketing, porque hay que tener en cuenta que son unos terrenos que casi duplican La Felguera actual”. De ese modo, pretende alejarse de ideas “sin sentido” y alude a la construcción de la Y de Bimenes como un ejemplo de malas prácticas. “¿A quién se le ocurrió, porque nadie le encuentra un sentido y se han gastado muchos millones ahí”, subraya.

Desmontaje

Suárez Antuña también lamenta que Iberdrola haya comenzado ya las labores de desmontaje de las instalaciones de la térmica. “Antes de empezar a derribar, me hubiese gustado que hiciesen un estudio previo”, explica. Otro ejemplo es Talleres del Conde, que finalmente se convertirán en un recinto ferial. Sin embargo, “hace años no se había reflexionado bien sobre qué hacer con estos terrenos y estábamos en una situación muy similar como ocurre ahora con Nitrastur”. Por eso, Suárez Antuña considera que “aún estamos a tiempo para pensar bien sobre el modelo de ciudad que queremos para todo el Valle del Nalón y ver cómo encajar ahí estos terrenos que, de verdad, tienen una potencialidad muy grande”.

El Docomomo, la organización internacional creada en 1990 destinada a proteger lo mejor del patrimonio del movimiento moderno ha inventariado El Nitrógeno como uno de sus mejores ejemplos en España. En concreto, ha inventariado cuatro de sus elementos: el depósito de nitratos, el almacén de sulfatos, la chimenea de refrigeración y la marquesina de los vehículos, que fueron catalogados por el Ayuntamiento.

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