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Tres años y medio de cárcel al conductor de un accidente con dos muertos en El Entrego

La sentencia del siniestro sostiene que E. F. L. M. circulaba “a velocidad muy superior a la permitida e inadecuada a las condiciones de la vía”

Estado en que quedó el vehículo tras el siniestro.

E. F. L. M. –el conductor del vehículo que en noviembre de 2018 sufrió un brutal accidente con dos jóvenes fallecidos en La Güeria de Carrocera (población próxima a El Entrego)– ha sido condenado a tres años y medio de cárcel como autor de dos delitos de homicidio y otro de lesiones, todos ellos por imprudencia grave. La sentencia del juzgado de lo Penal número 1 de Langreo, que ha sido recurrida por la defensa, también impone al joven el abono de las costas procesales y la prohibición de conducir vehículos de motor y ciclomotores durante cuatro años y seis meses.

Como consecuencia del accidente fallecieron Yoselín Vega, de 20 años, y su novio Hugo Fernández, de 24, que viajaba en la parte trasera del vehículo. El conductor y el copiloto sufrieron lesiones leves, mientras que el quinto joven que viajaba en el coche, que iba realizando una emisión en “directo” a través de las redes sociales, también evitó daños graves, aunque tuvo que recibir asistencia hospitalaria. La petición de la Fiscalía era de tres años y medio de cárcel. La acusaciones particulares –ejercida en el caso de la familia de Hugo Fernández por el letrado Manuel Vicente Vallina– elevaban esa petición hasta los cuatro años de prisión.

En el juicio, celebrado el pasado 29 de septiembre, el conductor pidió “perdón”, declaró que el coche se le “escapó” y expuso que la vía “estaba húmeda” y que “no iba rápido”. Estos dos últimos argumento fueron rechazados por el copiloto y la Guardia Civil.

Límite de velocidad

En su fallo, el juez expone que el día 25 de noviembre de 2018, sobre las 20.30, cuando E. F. L. M. conducía el coche por un “tramo descendente y con velocidad limitada a 50 km/hora, por hacerlo a velocidad muy superior a la permitida e inadecuada a las condiciones de la vía y al llegar a una curva hacia la derecha, se salió por el margen izquierdo, sin previamente haber frenado y a pesar de que alguno de los ocupantes le hubiera pedido que fuera más despacio, perdiendo el control del vehículo”. Añade que, “tras golpear el bordillo de la acera y romper la valla metálica protectora, salió volando unos trece metros para caer por un talud a un camino de acceso a fincas, causando daños en un muro, portilla y caseta de aperos” de la zona.

Además, según la sentencia “ha de destacarse, para desvirtuar la excusa de que ‘el coche se le fue’, el hecho de que era un vehículo que había superado la ITV con normalidad, esto es, no presentaba deficiencias en los neumáticos ni defectos mecánicos relevantes. Y ninguno de los testigos ha relatado que esa tarde fuera especialmente fría, como para que se formase hielo en la calzada, excusa que, junto a la de estar lloviendo, invocadas por la defensa para interesar la libre absolución, no han quedado mínimamente probadas”.

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