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El Langreo del futuro aspira a ser verde

Zonas culturales y deportivas, parques e industrias ligeras: la propuesta de arquitectos y geógrafos para reutilizar el suelo de Nitrastur y la térmica

Vista aérea de los terrenos de Nitrastur y la térmica de Lada, (con el parque de carbones en primer término), antes de su cierre. | Fernando Rodríguez.

El futuro de Langreo pasa por su pasado industrial. En un corto periodo de tiempo, dispondrá de una bolsa de suelo de más de 600.000 metros cuadrados procedentes de las ruinas industriales del antiguo complejo químico de Nitrastur y la central térmica de Lada –en proceso de desmantelamiento– a las que se suman los antiguos talleres de Duro. La pregunta es, ¿qué hacer con todo este terreno? ¿Se mantiene la apuesta por un desarrollo industrial o se integra en el proyecto de ciudad? Los expertos consultados por este diario lo tienen claro, el futuro pasa por el color verde. Esto no significa necesariamente convertir el suelo industrial en parques y jardines, sino que también se habla de servicios para la ciudadanía e industria, eso sí, no contaminante.

El arquitecto Víctor García Oviedo asegura que “hace falta una idea con fuerza que venga motivada por el contexto en el que estamos, ya que va a haber fondos para la transición energética”. En relación con el suelo industrial que quede liberado, “ya va siendo hora de que se haga verde. No quiere decir que todo sean árboles, sino darle calidad de vida a esos espacios y crear espacios al servicio de los ciudadanos”. Asimismo, descarta un proyecto de industria intensiva, “ya no va a venir, hay que apostar por otros tipo de industria que creen empleo”.

La arquitecta Covadonga Ríos presentó hace una década un plan para recuperar el antiguo complejo de Nitrastur y darle nuevos usos que todavía defiende. “La fábrica de Nitrastur es valiosa como conjunto arquitectónico y deberían reaprovecharse para los ciudadanos, se pueden buscar usos porque son espacios muy versátiles”, explicaba ayer. Y así lo destacaba en su proyecto, donde proponía integrar el complejo como prolongación del paseo fluvial y realizar una gran zona verde en la que los actuales edificios –u otros nuevos– alberguen espacios culturales, viveros empresariales y zonas deportivas. Ríos, al igual que se compañero de profesión, descarta una industria pesada como la que ya ha tenido que aguantar el concejo durante estos últimos años.

Acuerdo

Por su parte, el geógrafo y exalcalde de Langreo Aladino Fernández amplía más el radio de los terrenos aprovechables, desde Peñarrubia hasta el pozo María Luisa, donde “habrá, como mínimo, un millón de metros cuadrados de suelo industrial en abandono, una cantidad demasiado grande para su gestión”. Fernández tiene en cuenta que hay restos de valor patrimonial alto, como Nitrastur o Talleres del Conde, y “es difícil pensar qué se puede hacer, desde luego lo que habría que acometer es una labor de entendimiento entre las administraciones”.

El geógrafo destaca que “siempre fui partidario de mantener el patrimonio, en concreto el industrial, siempre que se cumpla el principio de la reutilización y el valor patrimonial”. En el caso de la térmica de Lada, Fernández considera que, “desde mi punto de vista, hay algunos edificios que pueden tener ese futuro de reutilización y otros son simbólicos, a lo mejor sería conveniente mantener la chimenea si técnicamente se pudiera”. Para argumentar su postura, el exalcalde de Langreo da cuenta del precedente que supone el desarrollo de Valnalón. “En los años 80 era difícil plantear el valor patrimonial como valor de la conservación, no había conciencia al respecto y la arqueología industrial estaba en pañales, pero se mantuvieron los edificios y se reutilizaron”, explica. Si entonces fue posible, “ahora quizá haya más posibilidades porque la mejor manera de conservar es reutilizando, eso sí, la orientación museística sin más acaba en el más rotundo de los fracasos”.

Víctor García Oviedo también quiso dejar claro su idea de futuro para las comarcas mineras, su unión a través del valle de Turón. “No podemos hacer como el padre que tiene dos hijos, es una cuenca transversal en la que hay que centrarse”, señala, apuntando que “es una idea costosísima, con grandes inversiones, pero considero que es el momento, no podemos estar con los localismos de siempre”. Por último, el arquitecto abogó por “revertir la imagen de decadencia que tienen ambas cuencas, es lo más difícil de conseguir, pero las Cuencas no pueden dar una respuesta del siglo pasado, sino del hoy”.

El futuro del planeamiento urbanístico no pasa únicamente por los terrenos de Nitrastur y la térmica de Lada (propiedad de Iberdrola), sino que se suman las parcelas en desuso de las primitivas Felguera Melt y Felguera Construcciones Mecánicas que tienen a Duro Felguera como dueña. Los terrenos tienen una calificación industrial en el Plan Urbano. No obstante, en el caso de Nitrastur –un complejo con varios edificios catalogados y considerado uno de los mejores ejemplos en España del movimiento moderno– se llegó a plantear en 2007 por el Principado un complejo tecnológico y residencial que no llegó a cuajar. En lo referente a la térmica, Gobierno regional y Ayuntamiento fueron partidarios desde un primer momento en darle una utilidad industrial para relevar la actividad perdida. Sin embargo, otras voces abogan por ideas más sostenibles y alejadas del pasado industrial de la zona.

Propietarios

Cualquier decisión debe contar con la aprobación de los propietarios del suelo: Iberdrola y Duro Felguera. El Ayuntamiento, gobernado por el PSOE, no esconde su interés por todo este suelo, aunque apunta que no podría disputar los terrenos frente a las ofertas de empresas privadas. En el mandato anterior, el gobierno local, entonces de IU y Podemos, planteó conformar un consorcio que uniese a las administraciones, Duro e Iberdrola para diseñar la gestión del suelo, pero la idea no fructificó.

En todo este asunto también había un problema que parece estar cerca de solucionarse, la contaminación de los terrenos de Nitrastur. Iberdrola abordará finalmente la descontaminación del suelo. Desde la compañía eléctrica insisten en que Iberdrola “no es responsable” de la situación actual del suelo, haciendo hincapié en que el terreno ya estaba contaminado cuando se hicieron con la mayor parte de la parcela (122.000 metros cuadrados) en una subasta pública en 2001. Sin embargo, llevarán a cabo la descontaminación de los terrenos “para favorecer la instalación de empresas en Langreo”. El proyecto de descontaminación, en su primera fase, se desarrollará a lo largo de este año. El objetivo es actuar sobre un área de cuatro hectáreas.

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