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Las Cuencas que funcionan: Casal, del kiosco a vender casas en toda Asturias

La inmobiliaria surgida en La Felguera es "única" en la región al sumar una decena de oficinas, "ninguna tiene tantas como nosotros"

Maria Isabel Perez coloca un anuncio en el escaparate de la oficina de Mieres. A. Velasco

"Vender las Cuencas". Esa es una de las principales premisas de la empresa Casal Inmobiliarias, que cuenta con una decena de oficinas repartidas por el Principado, pero que nació en el distrito langreano de La Felguera hace ahora veintitrés años. Además de La Felguera, están presentes en Mieres, Sama, Pola de Laviana, Oviedo, Moreda (Aller), Avilés y Gijón, donde abrieron su última oficina hace ocho años.

Elías Casal es el propietario de esta compañía y comenzó en el mundo inmobiliario tras ver un anuncio de una franquicia cuando nunca antes se había dedicado a ello. "Todavía me pregunto por qué decidí apostar por ello, la verdad que se dio la circunstancia, tenía una academia en un piso en una primera planta de la calle Norte que cerré porque quería montar un negocio. Pero al ser un piso tenía que ser una oficina, un despacho, vi un anuncio de una franquicia y me lancé", explica. Y así nació la primera oficina inmobiliaria, que arrancó con una empleada, la misma que antes había estado con él en la academia. El segundo trabajador llegó muy pronto, y a los dos años abrió en Mieres. Al poco tiempo decidió dejar la franquicia y establecerse con nombre propio, Casal Inmobiliaria, "donde desarrollamos nuestra propia forma de trabajar". De esa primera plantilla de dos personas, la empresa cuenta ahora con 22 trabajadores que están repartidos por sus oficinas.

Iván Delgado, en la oficina de Sama. Vivas

Actualmente, la compañía tramita la venta de unas doscientas propiedades al año, "y a lo largo de toda nuestra historia, habremos vendido más de 4.000 propiedades". Un alto volumen que consiguen gracias a su red, "no hay ninguna otra inmobiliaria como nosotros en Asturias, somos la única que trabaja en las cuencas del Nalón y Caudal, y ninguna tiene tantas oficinas como nosotros", cuenta.

Y en estas más de dos décadas, la compañía ha pasado por distintas épocas. Justo a mitad de su vida llegó la crisis inmobiliaria, "unos años durísimos, en 2007 y 2008, de aquella tenía nueve oficinas, dos en Oviedo, y sólo cerré una de las de la capital, tuve que reducir mucho la plantilla y tenía a comerciales que trabajaban en dos oficinas a la vez porque lo que quería era mantener abiertas la mayoría de las instalaciones, ya que cerrar es fácil pero reabrir es muy difícil". Y gracias a eso consiguieron salir adelante, "incluso tuve empleados que fueron despedidos durante esta crisis que volvieron cuando pasó el temporal".

Explica Casal que, "aunque nosotros no compramos producto, tenemos unos costes fijos muy altos, o vendes o entras en pérdidas, ya que sólo se hace rentable cuando vendes, y en aquel momento llegamos a entrar en pérdidas, nos costó salir". Cuenta, además, que le ayudó mucho la forma de gestionar que tienen en la empresa. Aquí tuvo mucho que ver su madre, Martina, que regentó durante más de una década un kiosco en el distrito langreano de Riaño: "Me pasaba con ella todos los fines de semana y aprendí mucho de cómo llevar un negocio: que estuviese todo pagado, sin préstamos, sin ingeniería financiera y las cosas sencillas, así salimos nosotros de la crisis".

Además, Elías Casal conoce bien lo que es trabajar. No sólo por todo el tiempo que acompañó a su madre en el kiosco, también después. Cuando tenía la academia, y también durante algunos años más ya con la inmobiliaria montada, este langreano seguía trabajando en una multinacional muy conocida dedicada al bricolaje, construcción, decoración y jardinería, compaginando ambos trabajos. Aunque un día decidió centrarse en la inmobiliaria: "Vendí un piso por la mañana, y por la tarde me encontré en mi segundo trabajo con las mismas personas a las que les había vendido el piso, porque querían amueblarlo. Así que me di cuenta de que tenía que dejar una de las dos cosas. Y me quedé con la inmobiliaria".

–¿Y cómo está el sector en la actualidad?

"Pues se está vendiendo, se está facturando porque hay interés en comprar, pero estamos algo preocupados porque tenemos la crisis de 2007 muy presente, y sabemos que las subidas de precios acabarán llegando a la inmobiliaria, así que no sabemos en qué momento se frenarán las ventas ni cómo será. Si de golpe, casi de un día para otro, como en 2007, o de forma más paulatina", apunta.

También destaca que, dentro de Asturias, hay mercados muy distintos. "Es muy diferente el mercado de Gijón que el de las Cuencas, donde se buscan propiedades baratas mientras que en Gijón se apuesta más por la calidad, pero es que claro, aquí te puedes comprar por 20.000 euros un piso en Moreda, y por 40.000 euros en Mieres, y con ascensor". Además, apunta, cada vez "hay más inversor que compra para alquilar, y que viene de fuera de Asturias". Con el alquiler, asegura que "hay mucha demanda, pero muy poca oferta, y todavía se está reduciendo más porque hay mucho miedo entre los propietarios".

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