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Las empresas tecnológicas quieren que se apueste por los pozos mineros como centros informáticos

El Clúster TIC de Asturias ve ventajas en las minas respecto a otros espacios: "Son lugares muy seguros, con temperaturas constantes"

Instalaciones del pozo Santiago.

Hace unos días, el consejero de Ciencia, Borja Sánchez; y el director de la Red Española de Supercomputación, Sergi Girona, se acercaron hasta el clausurado pozo Santiago, en Aller, para destacar estas instalaciones como "únicas" para albergar grandes instalaciones informáticas. Una propuesta "muy interesante", como destacó Enrique Jáimez, director general del Clúster TIC (empresas tecnológicas) de Asturias, señalando que los pozos mineros "pueden ser un entorno razonable para la instalación de este tipo de dispositivos".

Jáimez hace alusión a los centros de proceso de datos (CPD), dispositivos que albergan en su interior información muy sensible de empresas y administraciones. "Esa nube a la que se alude muchas veces, pues al final tiene que estar en un dispositivo físico, que son los CPD", apunta. Debido a la información que manejan, a la hora de decidir su ubicación hay que tener en cuenta ciertas características de seguridad, tanto una protección contra ciberataques como física, para evitar atentados o vandalismo sobre esos equipos. En este sentido, "una mina, desde el punto de vista de la seguridad física, es un lugar muy complicado para realizar un atentado, con lo que es un punto a favor", destaca.

Otro punto importante, señala, "es la seguridad de la instalación eléctrica, hay certificaciones de sistemas redundantes de generación de energía, para tener el doble de lo que necesitas y evitar los cortes de suministro, también es importante la refrigeración, es verdad que la tecnología hace sistemas más eficientes para consumo y disipación de energías, incluso se han desarrollado líquidos refrigerantes donde sumergir estos equipos". Y en este aspecto, las minas también tienen algo a su favor, sobre todo debido a que la temperatura en el interior de las explotaciones es constante, y hay ventilación, "lo que hace que sea más regulable la temperatura de los equipos".

No todo es bueno, también hay algunos problemas que analizar. Jáimez señala el polvo y la humedad. "Esto habría que tenerlo muy controlado, pero bueno, sería eso sólo, ya que también es destacada la tendencia de tener centros distribuidos, en los que la energía está en diferentes puntos, al estar los pozos interconectados, se podrían tener los centros en distintos pozos ganando en seguridad".

Y no solo se trata de utilizar el interior de las explotaciones, también es útil el exterior porque "permite hacer labores de control y vigilancia". Así que el planteamiento del Principado respecto al pozo Santiago podría ser una realidad, aunque la actividad nada tuviera que ver con la que se desarrollaba en el pasado dentro del pozo. Además, apunta el director del Clúster TIC, "generaría otro tipo de actividad económica y de empleo en las Cuencas, que también es importante".

Las palabras de Jáimez concuerdan mucho con lo expresado por Sergi Girona durante su visita al pozo Santiago. El director del centro estatal de Supercomputación aseguró que "son instalaciones con gran potencial; las minas tienen una capacidad hidrológica y energética que son muy válidas para supercomputación, pero también para muchos otros usos", dijo, para agregar que los pozos tienen la capacidad "de poder crear instalaciones con un impacto ecológico casi nulo, algo muy importante". También insistió en el concepto de la refrigeración, ya que según explicó, las minas y la capacidad de poder enfriar el ambiente hasta una temperatura adecuada para estos potentes equipos informáticos sería fundamental en la reducción de costes para estas instalaciones, además del casi impacto cero que generaría. "Y estas instalaciones tienen ese potencial y esa capacidad".

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