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San Pedro, tres años sin ir a Castandiello

La fuerte lluvia disuadió a los romeros de ir al "prau" de la jira de La Felguera y la fiesta acabó en los bares y locales de las peñas

Componentes de la peña «Los guajes», que celebraron la jira en el porche del politécnico de La Felguera. É. Ferraro

Arrancaba el último día de fiestas con ilusión por celebrar la ansiada jira que concluiría las celebraciones de San Pedro. Lejos de ver un "prau" que acostumbra a recibir numerosas peñas y jóvenes en busca de diversión y un poco de tradición, La Felguera finalizaba su último día de fiestas con una intensa lluvia que provocó un cambio de planes para la mayoría de langreanos. Los más atrevidos, como es el caso de la peña "Los guajes", optaron por refugiarse debajo del porche del politécnico ya que, tal y como afirmaba Aurora Braña "al prau no vamos, pero a merendar sí". Por su parte, la peña "El Candín" decidió abandonar la subida a causa del agua y celebrar la jira en su propio local, ya que tal y como afirmaba en tono irónico la joven Paula García, "haz un día prestosu pa la jira".

Integrantes de la peña «El Candín», viviendo el último día de las fiestas de San Pedro en su local. É. Ferraro

Asimismo, y dejando atrás el inoportuno temporal, muchos fueron los atrevidos que pese a las adversidades meteorológicas disfrutaron de su último día de fiestas a lo grande. Algunos afirmaban celebrarla por "pura tradición", otros, como es el caso de la joven Judit Bestilleiro desistieron ante la lluvia y optaron por quedarse en sus casas sin disfrutar de la importancia que tenía volver a subir al "prau" tras dos años de parón a causa de la pandemia, todo ello por "volver a disfrutar de la normalidad de las fiestas del pueblo con las amigas".

El «prau» de Castandiello, prácticamente vacío, tras el «diluvio» que provocó que la mayor parte de los felguerinos no subieran. É. Ferraro

Así pues, los felguerinos no pudieron celebrar la jira como les gustaría.Una jira repleta de lluvia y un tanto inesperada, que no atípica, para los que tuvieron fe hasta el último momento en que el tiempo se pusiera de su parte. Una jira que, pese a las adversidades, dejó un buen sabor de boca en los langreanos que no quisieron perder tradición celebrándola, donde pudieron, y disfrutar hasta el último momento de "les nuestres fiestes de San Pedro."

Gaita y tambor en La Felguera. É. Ferraro

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