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Aller impulsa una planta de generación de biomasa con los restos de sus desbroces

El Ayuntamiento pedirá medio millón de euros para instalar el centro en Oyanco, y usará el combustible para su autoabastecimiento

El punto limpio de Oyanco, en Aller.

El Ayuntamiento de Aller tiene muy claro que su futuro pasa por la sostenibilidad y por la puesta en marcha de iniciativas que fomenten un municipio tendente a las cero emisiones y al uso de energías limpias. Dentro de ese objetivo se enmarca un proyecto para el que el gobierno local va a acudir a la convocatoria de ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (que gestiona los fondos europeos del programa Next Generation): la construcción de una pequeña planta de "fabricación" de biomasa, que posteriormente utilizarían tanto el propio Ayuntamiento como los vecinos. El coste global del proyecto, que se instalaría en el punto de limpio de Oyanco y que conlleva otra serie de actuaciones, sería de unos 400.000 euros. "La idea es la de promover una economía circular y que tanto el material de deshecho del propio ayuntamiento como el que generen los vecinos, lo podamos transformar para volver a utilizarlo", apuntó Juan Carlos Iglesias, alcalde de Aller.

El gobierno allerano tiene previsto presentar esta iniciativa a la línea de ayudas que cubre proyectos de hasta medio millón de euros. Según explicó el regidor "la idea es que en el punto limpio de Tartiere, acondicionar una nave para poner un aula de formación y concienciación, y a su vez montar biotrituradoras y compactadoras para poner en marcha una planta de fabricación de biomasa". "Ahora mismo, los desbroces y las talas no las recuperamos, y el proyecto tiene el objetivo de llevar este material al nuevo centro para su procesamiento en biomasa", indicó Iglesias, que apuntó a que supondría un importante ahorro.

Este proyecto es complementario de otras dos iniciativas para las que el gobierno local ha ido también a diferentes líneas de subvención. En primer lugar, la instalación de contenedores marrones, es decir, para residuos orgánicos, para lo que el Ayuntamiento ha solicitado 70.000 euros. Además, también se han pedido fondos para realizar un inventario de la masa forestal del concejo, "la mayor de Asturias" según el regidor, a través de la contratación de un ingeniero forestal. El proyecto integral de tratamiento de residuos en Aller también lleva aparejado un convenio con la empresa "Bosquia", a través del cual se procedería a la reforestación de terrenos que fueron talados y que no hayan sido replantados.

"Lo que buscamos con todo esto es aprovechar todos los recursos a nuestro alcance, de forma que cumplimos con los objetivos de la Agenda 2030, y que además nos permite ahorrar costes en diferentes materias, toda vez que contribuimos a tener un concejo más sostenible".

Financiación

Pese a que el proyecto de la planta de biomasa se presentará al plan de Resiliencia, el regidor, se mostró molesto por la falta de oportunidades para competir en la línea que subvenciona grandes proyectos, es decir, iniciativas entre 1,5 y 4 millones de euros. "Entramos en competencia con municipios como Oviedo o Gijón, y siendo honestos, no tenemos la capacidad ni económica ni técnica para poder elaborar un proyecto que nos cueste un mínimo de 200.000 euros y que luego no salga adelante y nos quedemos sin la financiación y sin el proyecto", aseguró Juan Carlos Iglesias.

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