Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los geógrafos exigen "apoyo económico" para luchar contra el despoblamiento en Asturias

El exrector de la Complutense Rafael Puyol, en un acto organizado por el PP regional, pide "inversiones generosas" en los presupuestos para frenar el desplome demográfico en la región

Por la izquierda, Rafael Puyol, María Teresa Mallada y la diputada regional Gloria García, ayer, en Mieres. | D. M.

Asturias ha perdido en lo que va de siglo más de 70.000 habitantes. La imparable tendencia demográfica apunta a que la región pronto se precipitará por debajo del millón de habitantes. "Necesitamos medidas para frenar la sangría demográficas. Hablamos de medidas concretas acompañadas de presupuestos concretos y de inversiones concretas", afirmó ayer en Mieres la presidenta del PP autonómico. El planteamiento de María Teresa Mallada fue refrendado por Rafael Puyol (Gijón, 1945), presidente del Consejo de Administración de UNIR (Universidad Internacional de La Rioja) y exrector de la Complutense: "De nada sirve una política demográfica, por muy bien estructurada que esté, si no tiene una memoria económica detrás lo suficientemente generosa".

Rafael Puyol sostuvo ayer durante una charla sobre demografía –organizado por el PP en la Casa de la Música de Mieres– que la región necesita "una política demográfica integral, pero con respaldo económico en los presupuestos. Sin soporte financiero de nada sirven las medidas y eso lo sabemos desde hace veinte años, pero no hemos conseguido que alguien tenga la suficiente sensibilidad para abordar este problema".

El reconocido catedrático de Geografía Humana puso énfasis en subrayar que la "demografía depende de la economía". Asumida esta conexión, indicó que Asturias carece de una política "con medidas para frenar la caída de la fecundidad, que fomente que el talento no se vaya, así como el aprovechamiento del talento senior como facto de desarrollo económico". Puso como ejemplo de medidas que se podrían abordar sin gran dificultad la puesta en marcha un programa de "lugares centrales", con concentración de servicios para atender a la población rural de territorios previamente definidos.

María Teresa Mallada acompañó ayer a Puyol durante el acto "Asturias, ¿un paraíso despoblado? Retos y respuestas sobre nuestro futuro demográfico". La presidenta autonómica del PP esbozó un análisis de la situación a través de un dato muy elocuente. "Cada vía abandonan la región unos veinte asturianos. Este dato refleja claramente que las cosas no se están haciendo como se debería", señaló. Y añadió: "Todos sabemos que la demografía es un problema de alcance nacional, pero Asturias es la comunidad autónoma que más sufre la pérdida de población".

El profesor Puyol intento ayer ser didáctico para esbozar las líneas maestras que delimitan el problema demográfico asturiano. Apuntó que la situación regional es mala según cuatro variables especialmente significativas que habría que intentar mejorar. Se trata de la natalidad, el envejecimiento, el despoblamiento y la inmigración. Sobre la tasa de fecundidad indicó que "si España es el país de la Unión Europea con una tasa más baja, Asturias en la región con peor balance del país". Luego está el envejecimiento demográfico, "que aunque en principio es un buena noticia", falta poner sobre la mesa retos como "la reforma de las pensiones, los gastos sanitarios o la discapacidad". Todo esto, señaló Puyol, "requiere el desarrollo de una política específica". El tercer eje es la inmigración. "Estamos en un territorio con saldo negativo. El talento se marcha y eso es difícil de compensar con la baja natalidad que tenemos". Puyol defiende que Asturias necesita "una política demográfica integral, pero con respaldo económico en los presupuestos". "Sin soporte financiero de nada sirven las medidas".

Pocos niños

La elección de Mieres por parte del PP como escenario desde el que abordar los problemas demográficos regionales no parece casual. La realidad demográfica local viene marcada tanto por el despoblamiento como por el envejecimiento, dos indicadores que suelen correlacionar en la misma dirección. El resultado es que, según los datos de 2021, el concejo ya tiene más personas mayores de 85 años que niños menores de 10, una anomalía incluso para los cambiantes modelos de pirámide poblacional que toman forma en Europa. En Mieres había el año pasado 1.942 menores de diez años, por 2.226 mayores de 85. El desequilibrio no encuentra similitudes ni a nivel comarcal, ni regional ni nacional.

María Teresa Mallada recordó ayer que el Pleno de la Junta votará hoy el dictamen de la Comisión especial de estudio sobre el Reto Demográfico. La resolución, elaborado por la presidenta de la comisión no permanente, la socialista Gimena Llamedo, saldrá adelante con el único voto en contra de Vox. "Hemos participado con la mejor de las intenciones, haciendo aportaciones en todas las sesiones y mañana –por hoy– votaremos a favor", explicó Mallada. La diputada regional subrayó que el apoyo no conlleva renunciar a una cuestión fundamental para el PP . "Las medidas demográficas si no van acompañadas de inversiones se quedan en papel mojado y no sirven para nada". Los presupuestos de 2023 deben ser, remarcó, "los presupuestos del reto demográfico". Mallada considera que la región necesita un proyecto de ley de demografía.

Compartir el artículo

stats