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Dos años de cárcel y cuatro de alejamiento para la madre que maltrató a su bebé en Mieres

El tribunal decidirá si condena a la pareja de la mujer, que negó haber causado daños a la niña | La pequeña sufrió "daño cerebral severo" y vivirá con graves problemas

El edificio en el que se produjeron los hechos. | D. M.

Dos años de cárcel, cuatro años de inhabilitación para la patria potestad y cuatro años de alejamiento de la niña. Esta es la pena a la que ayer fue condenada la madre de la bebé de Mieres que, a principios de 2020, y cuando apenas contaba con unos meses de edad, fue "zarandeada" de forma tan violenta que acabó sufriendo graves daños cerebrales, que condicionarán su vida para siempre.

El juicio se celebró en la sala de lo Penal número 4 de Oviedo. La madre admitió lo ocurrido, por lo que la petición de prisión de la Fiscalía se rebajó de 3 a 2 años de prisión. No hubo acuerdo con el hombre que era su pareja en aquel entonces, que negó haber ocasionado daños a la pequeña. En su caso, el juicio siguió adelante. La defensa pide su exculpación. La acusación, 3 años de cárcel, 8 de inhabilitación para la patria potestad y 8 de alejamiento de la niña. En caso de no ser aceptada esta petición de pena, se cursó en el juicio una acusación por otro delito (153.1 en vez de 153.2), con solicitud de un año de prisión.

La Fiscalía asegura en su acusación que la primera vez que la niña tuvo problemas con sus cuidadores –la madre y su pareja– fue estando en Gijón, el 13 de enero de 2020. Ese día, afirma, la pareja de la madre "molesto con el llanto" de la bebé "la cogió del carricoche y la lanzó al aire en cuatro o cinco ocasiones, agarrándola por las axilas. Dada la edad de la niña, su cabeza se fue hacia delante y hacia atrás, sin poder controlarla por su falta de madurez". Era, para la acusación, demasiado pequeña para aguantar esos zarandeos. El encausado, por su parte, niega haber causado daños a la pequeña. A partir de aquí, los hechos admitidos por la madre de la niña. El 18 de febrero de 2020, ya en su casa de Mieres, y de nuevo como reacción ante los llantos, "la zarandeó tomándola de las axilas". Una conducta que se reiteró "sobre las cuatro de la mañana del 21 de febrero". Esta forma de proceder negligente se realizó sin "tener consideración de la fragilidad de la niña, y sin plantearse las graves consecuencias que le podían ocasionar". Algo que, desgraciadamente, ocurrió.

La bebé tuvo que ser internada en la UCI pediátrica del HUCA. Presentaba "bajo nivel de conciencia, hipotonía, ausencia de reacción a estímulos dolorosos, respiración superficial, taquicardia" y después "rigidez de extremidades, movimientos erráticos de las mismas y desconexión del medio". Mostraba además "dos hematomas", causados por los zarandeos. Se le encontró una "actividad globalmente enlentecida". Tras estar 19 días en la UCI, los médicos corroboraron que la pequeña tendrá graves secuelas "al haber sufrido daño cerebral severo, que será preciso calibrar más adelante al tratarse de una persona en pleno desarrollo". La previsión es la de sufrir "retraso motriz grueso, déficit visual y auditivo, retraso en el lenguaje expresivo, posible alteración de la memoria y retraso mental".

La madre de la pequeña ya estuvo en prisión provisional del 24 de febrero al 25 de noviembre de 2020 por este delito de malos tratos. La niña fue declarada "en situación de desamparo", por lo que su tutela la asumieron las administraciones. La mujer, que admitió lo sucedido, cumplirá una pena de dos años de cárcel, 4 sin poder ejercer la patria potestad –es madre de otro menor– y 4 años de alejamiento de la pequeña. Para su pareja en el momento de los hechos, habrá que esperar a conocer la sentencia.

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