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Los vecinos, hartos con la situación: Buenavista, destino de la delincuencia

El "narcopiso" de la urbanización de Mieres es el primer lugar en el que la policía busca a los sospechosos de robos o tráfico de drogas en el concejo

Una protesta de los vecinos del bloque en el que está el «narcopiso» de Mieres. | D. M.

La resolución de delitos se apoya en esencia en la ciencia forense y en la criminología. En el caso de Mieres habría que añadir una tercera pauta, en este caso, fruto de la tozudez de la experiencia. Muchas investigaciones concluyen siguiendo simplemente el camino que lleva a Buenavista, una urbanización del centro de la ciudad que alberga el mayor punto de venta de droga de toda la comarca del Caudal.

La Policía Nacional y el propio Ayuntamiento de Mieres llevan al menos un par de años advirtiendo que el repunte de la delincuencia que se aprecia en la ciudad es debido a la actividad de un pequeño grupo de delincuentes multirreincidentes que acumulan decenas de detenciones. "Todos ellos son reconocidos toxicómanos", explican fuentes policiales consultadas por este diario. Y todos ellos compran los estupefacientes que precisan en el "narcopiso" de la urbanización Buenavista, en la calle Manuel Llaneza. "Al final todo es una rueda. Roban para poder pagarse la droga", apunta un veterano agente. Los vecinos del citado bloque de viviendas llevan meses solicitando amparo a la justicia. Piden que se desaloje el piso en el que una pareja de mujeres venden droga diariamente a decenas de personas. "Nos amenazan, hay intentos de agresión, fuerzas las puertas y los niños pequeño tienen que convivir con esta situación", apuntan desesperados los portavoces de la comunidad.

La Policía Nacional ha tramitado decenas de actas por tenencia de sustancias estupefacientes en los alrededores del céntrico "narcopiso". Los vecinos reconocen y agradecen el compromiso de la Comisaría y perciben que la presencia de agentes en las inmediaciones es muy frecuente. Y es que resulta casi inevitable que la Policía acabe en este edificio. Cada vez que se produce un robo en Mieres, la posibilidad de que el autor acabe poco después acudiendo al "narcopiso" es muy alta. De hecho, cuando una investigación acaba con la identificación de uno de los delincuentes multirreincidentes que operan en Mieres, el primer sitio donde buscarles es en Buenavista.

Hace unos días uno de los delincuentes habituales más reconocido de Mieres robó del interior de un coche un ordenador. Un vecino lo identificó vendiendo el "botín" en plena calle y avisó a la Policía Nacional. La rápida intervención de los agentes permitió interceptar al comprador. Su declaración permitió confirmar la identidad del autor. La búsqueda arrancó por el "narcopiso" de Buenavista. Los agentes, ciertamente, encontraron allí al sospechoso discutiendo a gritos con una mujer. Al identificar a los policías intentó huir subiendo por las escaleras en busca de la protección de la vivienda en la que se vende la droga, pero fue interceptado en el último momento.

Cocheras

Es solo un ejemplo. Se pueden poner otros muchos. El también muy conocido toxicómano que el pasado invierno robó en decenas de cocheras en el centro de Mieres fue igualmente detenido en el "narcopiso". D. A. C. desvalijó solo entre el 14 y 15 de febrero una veintena de cocheras. Según puntualizó la Policía Nacional, accedía a las cocheras individuales rompiendo las cerraduras de las puertas de acceso. Tras amenazar con un cuchillo a un propietario, el Juzgado le sentenció y acabó en prisión. "Prácticamente vivía aquí. Era como un inquilino más", afirman los vecinos de Buenavista. De hecho, hace aproximadamente un año agredió a uno de los propietarios con un puñetazo en la cara.

El aguante de los vecinos de Buenavista, en la calle Manuel Llaneza, está ya agotado. Explican que su drama comenzó hace aproximadamente dos años, cuando una mujer y su hija se instalaron en un piso propiedad de una vecina con problemas de adicción. "Desde entonces se han dedicado a vender droga, atrayendo a clientes no solo de Mieres, sino de toda la comarca", apunta Juan Ignacio Fernández, uno de lose afectados. La comunidad ya se ha movilizado, llevando a la calle sus quejas. El pasado mes de febrero el movimiento vecinal convocó una protesta que acabó frente al Juzgado de Mieres. Se pidió "el desahucio" de los traficantes. La movilización desencadenó una junta de seguridad ciudadana en la que estuvo presente la Delegada del Gobierno, Delia Losa. Hace unos días los vecinos volvieron a salir a la calle para protestar. "La situación vuelve a ser insostenible y hay días que pasan por el portal más de treinta drogadictos", explican desesperados los portavoces del vecindario: "Fuerzan las cerraduras del portal y del garaje cuando no les abren la puerta y cada vez se descaran más con nosotros, con amenazas constantes".

A estas alturas, los vecinos de Buenavista ya no saben qué hacer. Se sienten impotentes. Perciben que su antes tranquila y céntrica comunidad es ahora el lugar a donde conduce en Mieres el camino de baldosas delictivas.

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