El centro de referencia estatal para personas con discapacidad neurológicas (Credine) de Barros se encuentra actualmente "bajo mínimos" y debe "ganar actividad" con celeridad para "explotar todo su potencial, que es mucho, incluyendo la residencia y el apartado de la investigación, no solo el centro de día". Así lo expresó ayer Mónica Oviedo, presidenta de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Asturias (Cocemfe-Asturias). Oviedo también manifestó que en la región existe "demanda" de atención de los pacientes neurológicos para recuperarse, que ahora es atendida por los propios colectivos de discapacidad.

El centro de referencia nacional –inaugurado en mayo tras una década de espera– atiende en la actualidad a ocho personas, cuando tiene capacidad para treinta en tratamiento ambulatorio y sesenta camas en residencia, además de un centro de investigación. "Ha empezado con la atención a casos de ictus y queremos que se vayan incorporando otros pacientes, con los de casos de lesiones medulares o esclerosis. La actividad que tiene ahora es escasa, mínima podríamos decir, y es una pena. Siempre es preferible que esté abierto a que siguiera cerrado, pero hay que aprovechar su potencial". La representante de Cocemfe aseguró que la demanda de potenciales usuarios "existe" y que, mientras el equipamiento se desarrolla, como venía ocurriendo hasta ahora, "es el movimiento asociativo el que presta esa atención, pero nosotros no tenemos ni los recursos, ni la capacidad ni el equipamiento que hay en el Credine".

La preocupación expresada por los colectivos de discapacitados se suma a la manifestada la secretaria general de CC OO del Nalón, Esther Barbón, que el pasado martes afirmó que "seguimos peleando para que se abra el centro en su totalidad". De hecho, si la situación no cambia, el sindicato comarcal estudia convocar nuevas movilizaciones. La sindicalista esgrimió que "queremos que el centro se abra en su totalidad porque ya llevamos muchos años de espera y hay miles de euros invertidos en estas dependencias".

La previsión es llegar a los dieciséis usuarios en el centro de día, la mitad de los previstos inicialmente. La instalación cuenta con sesenta camas que fueron utilizadas de forma provisional durante la pandemia para atender a pacientes con covid. En cuanto al empleo, las últimas cifras oficiales ofrecidas indicaban que las instalaciones dispondrían de 55 empleados públicos de atención directa, una plantilla que tendría que dar servicio a 60 residentes y 30 usuarios del centro de día. Sin embargo, en 2008, estas cifras de contratación ascendían a 105 empleos directos y 39 contrataciones externas (144 en total).

Actualmente, el Credine cuenta con una plantilla compuesta por 23 trabajadores, que incluye enfermeros, logopedas, fisioterapeutas, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales. La plantilla irá incrementándose con el paso del tiempo.