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La estación de Pajares ya tiene toda las piezas: llegan los 4 kilómetros de cable del telecabina

Los operarios ya han colocado la última de las pilonas del nuevo remonte y ahora solo queda unirlas, colgar las cabinas y hacer pruebas

Trabajos de colocación de la última de las pilonas del nuevo telecabina. | LNE

Ya están todas las piezas del puzzle, ahora solo queda armarlo y ver ponerlo a funcionar. La empresa la empresa austriaca Doppelmay, con trabajos en todo el mundo, recibió ayer en Valgrande-Pajares los cuatro kilómetros de cable, con un peso de 28 toneladas, para el nuevo telecabina de la estación, que tiene previsto inaugurarse al comienzo de la temporada.

La colocación y tensión del cable es el último paso del montaje antes de empezar a colgar las cabinas y hacer las pruebas necesarias para ajustar su funcionamiento. Los operarios con esos 4 kilómetros de cable las estaciones de salida y de llegada del telecabina a través de las pilonas, las enormes torres que sustentan la estructura. Será una longitud es superior a los 1.800 metros de recorrido, cantidad que hay que duplicar para el tramo de regreso, además de los giros en las estaciones de salida y llegada. Dada la gran longitud del cable, será necesario hacer empalmes del mismo entre los diferentes tramos que se vayan colocando.

Una vez colocado habrá que alinear y tensar el cable. Finalmente se colgarán las cabinas, siete de las cuales llegaron el pasado sábado a la estación lenense, y la última fase será la prueba de rodaje y de carga para comprobar que todo funciona correctamente . Todo eso está previsto que concluya antes del inicio de una temporada en la que la estación de Valgrande-Pajares cumplirá 70 años de existencia. Cuando esté en funcionamiento, los esquiadores disfrutarán de algo nunca visto en la estación, poder acceder de la zona baja a la zona alta en apenas cinco minutos y sin el frío y la ventisca congelándoles la cara durante los más de 15 minutos que tardaba el telesilla cuatriplaza desembragable y los más de 21 minutos que invertía en el mismo recorrido la silla biplaza.

Las 28 toneladas de cable a su llegada ayer a Valgrande-Pajares. | LNE

La instalación del telecabina corresponde a la primera fase del plan estratégico del Principado para la estación invernal de Valgrande Pajares. El pasado mes de abril se adjudicaron las obras por importe final de 9,7 millones y un plazo de ejecución de 9 meses. El gasto está cofinanciado con fondos mineros procedentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y recursos del Principado. La financiación global se reparte entre el 75% que aporta el Instituto para la Transición Justa y el 25% que sufraga el Principado.

En la primera fase está contemplada no solo la instalación del nuevo telecabina Cuitu Negru sino también el acortamiento del telesilla Brañillín y el desmontaje de los telesquíes La Hoya y Arroyo y de los telesillas Hoya de Cuitu Negru y Les Patines.

El telecabina se adaptará al el disfrute de debutantes, peatones y personas usuarias, tanto en invierno como fuera de temporada. Será accesible para menores, familias, inclusivo y adaptado.

Los objetivos fundamentales de la actuación en la estación lenense son la reactivación turística de la comarca y la desestacionalización de Valgrande-Pajares mediante la renovación de sus servicios para modernizarla y adecuarla a programas y actividades turísticas, lúdicas y deportivas, más allá de la temporada de esquí.

Valgrande-Pajares fue una de las tres primeras estaciones de esquí abiertas en España y la primera de la cordillera cantábrica. Desde su inauguración ha generado empleo y un importante flujo empresarial y económico en el valle de Lena.

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