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El comedor solidario busca en Mieres más voluntarios: "Se avecinan meses duros"

Amicos también percibe la necesidad de aumentar su masa social para dar respuesta al incontrolado aumento de las facturas energéticas

Voluntarias de Amicos, ayer, trabajando en el comedor de Amicos. | D. M.

La Asociación Mierense de la Cocina Solidaria (Amicos) necesita ayuda. El acreditado servicio de asistencia cuenta con 255 socios y poco más de 30 voluntarios. Precisan incrementar ambas cifras para evitar que la importante prestación social que ofrece el colectivo pueda resentirse este invierno. Y es que Amicos se prepara para lo que todo indica que serán "meses duros".

Actualmente el comedor solidario sirve cada día entre 35 y 40 comidas. "Estamos algo por debajo de los niveles que se alcanzaron durante la pandemia, cuando tuvimos picos de hasta cincuenta usuarios", explica Natalia López, trabajadora social de Amicos. El problema es que el deterioro de la situación económica y el enorme incremento de los precios de las energías hace prever que en los próximos meses pueda producirse un nuevo repunte de la demanda de alimentos. De momento, el comedor solidario ya percibe las consecuencias de la crisis. El sostenimiento de la moderna cocina y de los espacios de comedor conlleva importantes desembolsos: "Las facturas del gas y la luz se han triplicado", apunta José Manuel Iglesias, tesorero de la asociación.

Amicos tiene bastante bien cubierta la demanda de alimentos que precisa. A las donaciones se suma la ayuda directas del Banco de Alimentos de Asturias. Otra cuestión es la cobertura del voluntariado. "Hemos perdido algunos colaboradores y estamos algo justos", apunta José Manuel Iglesias. En este sentido, la entidad hace un llamamiento para que quien disponga de tiempo se acerque a las instalaciones ubicadas en la antigua placina de Santa Marina y se informe sobre el trabajo que realiza Amicos. "Al final se trata de trabajar en la cocina o ayudar a entregar los alimentos". Los responsables de la asociación destacan que basta con poder dedicar una mañana a la semana a la actividad: "Toda ayuda será bien recibida, aunque sean un par de horas a la semana", remarca Iglesias.

La trayectoria

El comedor solidario de Mieres está ubicado desde 2017 en la antigua placina de Santa Marina. Ya ha superado las dos décadas de vida. En estos 20 años nunca había atravesado por un periodo de tanta demanda como el que quedó marcado por la pandemia. Amicos ya atravesó un momento de apuro hace algo más de una década, como consecuencia de las derivaciones sociales de la crisis financiera que estalló en 2007, pero la situación que generó el covid-19 fue aún peor. Aunque actualmente ha descendido ligeramente el número de usuarios, con algo menos de 40 de media al día, el balance se todavía muy superior al que se registraba antes de la crisis sanitaria, cuando el comedor no llegaba a atender a 30 usuarios al día.

Amicos no solo necesita más voluntarios, también más socios. Los 255 con que cuenta actualmente son una cifra muy ajustada para dar respuesta al descontrolado aumento de las facturas del gas y la luz. "Necesitamos en la medida de lo posible incrementar los ingresos, aunque siempre resulta incomodo pedir dinero". En este caso, los socios tienen la seguridad de que sus aportaciones serán bien utilizadas.

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