El plan para desmontar las instalaciones de la térmica de Lada prosigue su avance. También en la dependencias adscritas a la planta que se encontraban en desuso y que no están ubicadas en el recinto actual de la térmica. Se trata del antiguo edificio de oficinas, que días atrás quedó vaciado de mobiliario y que ahora está siendo derribado. Este inmueble se emplaza junto a la subestación eléctrica, justo enfrente de la planta termoeléctrica, al otro lado de la carretera.

Es un paso más en las labores de desmantelamiento de su actividad que viene desarrollando Iberdrola desde finales del pasado año, en el marco de un plan de obra que de prolongará durante tres años, con un coste aproximado de 17 millones de euros. Al estar las instalaciones de Lada ubicadas junto al casco urbano de Langreo, el proceso de demolición se está ejecutando poco a poco. Según la previsión de la compañía, estos trabajos generarán 102.488 toneladas de residuos, de las que se prevé reutilizar 65.683.

El desmantelamiento de la planta se acometerá por fases. La central está dividida por áreas. La primera es el parque de carbón y escorrentías (cintas y tolvas, balsas, pozos de bombeo de escorrentía y planta de tratamiento, tanque de gasoil y diversos edificios). La segunda área está en la orilla derecha del Nalón, donde están los silos de cenizas, tolvas de carbón, antiguas calderas, presa y sistema de captación de aguas, tanques de fueloil, depósito de fuel, diversos edificios, aparcamiento y accesos. La tercera área engloba la torre de refrigeración junto con el edificio de transformadores, el almacén y planta de tratamiento de aguas mientras que la cuarta área corresponde con la instalación de producción Lada IV (silos de yeso y caliza, calderas y chimeneas, precipitadores, turbogenerador, salas de control, desulfuradora y planta de tratamiento de sus efluentes, tanques de fuel y fueloil, grupos diesel, tanque de lechada, y diversos edificios). Estas últimas unidades serán las que necesitarán más tiempo para su demolición.

La última de las instalaciones que será desmontada será la presa sobre el río Nalón, necesaria para la toma de agua y el mantenimiento del tráfico rodado entre las márgenes. Desde Iberdrola csalculan que este último proyecto requerirá cuatro meses de trabajo. También figurarán, entre las obras de la fase final, aquellas estructuras que tienen como misión principal la seguridad industrial o la preservación y control ambiental además de las oficinas y los aparcamientos, por motivos logísticos.

Programa municipal

No son las únicas demoliciones programadas en Langreo. El Ayuntamiento abordará una nueva fase de derribos de inmuebles abandonados y en ruinas gracias a una inversión de 250.000 euros. El Consistorio acaba de sacar a licitación un contrato para la ejecución del proyecto de demoliciones elaborado por la Oficina Técnica de Urbanismo. El plazo de presentación de ofertas por parte de las empresas interesadas acabará a las 10.00 horas del día 21 de octubre.

"Seguimos adelante con unas actuaciones que son necesarias desde el punto de vista de la seguridad, puesto que hablamos de edificios declarados como ruinas y cuyo mal estado de conservación supone un riesgo para los vecinos y para las personas que pasan junto a ellos, pero también desde las consideraciones estéticas. La pérdida de población ha llevado a la aparición de casas abandonadas, que acumulan suciedad, no reciben ningún tipo de mantenimiento y deslucen todo su entorno", señaló la alcaldesa, Carmen Arbesú.

La nueva serie de derribos incluirá 25 inmuebles dispersos por todo el concejo. El dinero procede de los fondos del remanente municipal de tesorería correspondiente al ejercicio de 2021.