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Los equipos de voley de Mieres, sin sitio para entrenar al inicio de la temporada

Más de un centenar de deportistas de distintas categorías se ejercitan «con una red imaginaria» dos días a la semana en el Bernaldo de Quirós

Uno de los equipos durante un encuentro la temporada pasada.

Uno de los equipos durante un encuentro la temporada pasada. / LNE

David Orihuela

David Orihuela

Mieres del Camino

Tienen las ganas, los equipos y hasta las camisetas, concretamente 105 de competición y otras tantas de entrenamiento, pero no tienen donde practicar su deporte. Es lo que les pasa a los equipos de voleibol de Mieres, pertenecientes al CD Nava Voley, que desde el inicio del curso escolar entrenan en el IES Bernaldo de Quirós, que les ha cedido sus instalaciones dos días por semana. Llegaron al instituto después de que según la directiva del club «la concejalía de deportes no encontrara un equipamiento municipal para el entreno de los equipos alevines, infantiles, cadetes, juveniles (2), junior y absolutos que tiene el club en el concejo desde el año pasado».

El director técnico del club, Daniel Carbajal, explica que «el problema es que el instituto no está preparado para el voleibol y no hay red, ni postes, ni anclajes y pese a las promesas del Ayuntamiento, así seguimos, haciendo ejercicios con una red imaginaria». Aunque ellos compraran la red y los postes no les serviría de mucho porque el centro escolar tiene un horario y los fines de semana, que es cuando se disputan los partidos, está cerrado.

Todo empezó con un grupo de 12 chavales que el año pasado querían jugar al voley. Se pusieron en contacto con la Federación Asturiana y se les cedieron tres horas semanales en el polideportivo de Oñón para que empezasen a jugar. La cosa fue gustando y se acabó la temporada con 60 jugadores, participando varios de ellos en los juegos deportivos de voley playa e incluso clasificándose para la fase final.

Ahora superan el centenar y no pueden entrenar. El pasado mes de junio se reunieron con el Ayuntamiento para solicitar un espacio y unos horarios para entrenar. Les dijeron que estaban disponibles los polideportivos de Santa Cruz, Ujo o Figaredo y que no había problema, pero sí que lo había. En Oñón, de mano, solo pueden entrenar dos horas a la semana y además los postes y la red son un peligro, según explican. «Nos han ofrecido Ujo, que no abre los domingos y los sábados hay fútbol sala. Figaredo no abre los fines de semana y Santa Cruz, que puede servir pero no hay ni líneas marcadas, ni postes ni red ni ganas de ponerlo, porque hemos presentado cuatro presupuestos distintos y no nos contestan», detalla Carbajal.

El club está dispuesto a correr con los gastos «pero que nos garanticen que si hacemos la inversión podremos disponer del mismo espacio durante unos años», reclaman. Por ahora ya han tenido que aplazar el partido del próximo día 22 porque no saben dónde jugar.

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