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"Fue una desgraciada distracción; no ha vuelto a conducir”, afirma el abogado del repartidor que atropelló mortalmente a un guardia civil en Mieres

La acusación particular reclama tres años y ocho meses de cárcel para el conductor que arrolló a Tono Ambrosio en un control en la Autovía Minera

El acusado, de espaldas, en el Juzgado de lo penal número dos de Oviedo.

El trágico atropello que en febrero de 2021 acabó con la vida del guardia civil mierense Ángel Antonio (Tono) Ambrosio será juzgado el 20 de enero tras el aplazamiento de la vista prevista para este lunes, una anulación debida a la huelga de los letrados de la administración de Justicia. Con todo, las partes se encontraron en sede judicial y fijaron posturas. La defensa del repartidor que se saltó el control de tráfico habilitado en la Autovía Minera alega que el mortal siniestro responde a “una distracción desgraciada con unos resultados aún más desgraciados”. El abogado Guillermo Calvo, aun pidiendo la absolución de su cliente, se mostró dispuesto a pactar una pena en línea con lo que solicita el Fiscal: 15 meses de prisión.

El lugar del atropello. ANGEL GONZALEZ

La acusación particular cerró ayer la puerta a un posible acuerdo. “Pensamos que la fiscalía ha hecho un mal cálculo de la pena”, explicó en este caso el letrado Javier Moura. La familia reclama 3 años y ocho meses de privación de libertad. “Tres años como autor de un delito de homicidio con imprudencia grave y cuatro meses más por cada uno de los dos agentes que también resultaron heridos”, puntualizó Moura.

 La defensa de R. M., de 50 años de edad, asumió ayer que no habrá acuerdo. El letrado Guillermo Calvo insistió en que pese a la “gravedad” del desenlace todo se debió a “unos segundos distracción manipulando un elemento de la propia furgoneta, como es la radio”. “Reconocemos la imprudencia, pero no estaba manipulando el móvil ni ningún dispositivo prohibido al volante”. 

El acusado se sentó ante la juez del caso mientras los letrados negociaban una nueva fecha para la vista oral, que se celebrará finalmente, como ya se ha citado, el 20 de enero. Su abogado señaló que tras el accidente “se vio muy afectado”. En este sentido, indicó que “desde entonces no ha podido volver a conducir pese a que es su forma de vida”. Dicho esto, Guillermo Calvo quiso matizar que “sabemos que él no es la víctima, por supuesto, pero ha pedido perdón por un hecho desgraciado”. El abogado defiende que su representado intentó una “maniobra evasiva” cuando se percató de la existencia del control, pero con la maniobra no evitó el atropello de Tono Ambrosio, un mierense enormemente apreciado en el municipio y que recientemente ha sido distinguido como “Mierense del año” a título póstumo por su compromiso con los necesitados, destacando como activista en favor de los animales abandonados. 

El Ministerio Fiscal, por su parte, considera al conductor responsable de un delito de homicidio por imprudencia. La acusación pública sostiene que el acusado, que trabajaba en aquella fecha como repartidor de paquetería para una empresa dedicada a la venta de complementos médicos metálicos, inició un viaje en Gijón para llevar mercancía a Madrid. Al llegar a la Autovía Minera, sobre las seis y cuarto de la tarde, atravesó un túnel próximo ya a Mieres, momento en el que comenzó a buscar una emisora de radio. Al no tratarse del vehículo que conducía habitualmente, invirtió más tiempo del acostumbrado en encontrar el dial que quería, instante en el que apartó la vista de la carretera, “sin prestar la atención mínima imprescindible para la conducción”. Por ello, no se percató con la debida antelación de que, a la salida de ese túnel, había establecido un control de la Guardia Civil, perfectamente señalizado.

La señalización

Los agentes habían colocado señales verticales sucesivas de limitación de velocidad a 80, 60 y 40 kilómetros por hora, respectivamente, una señal vertical de “control de la Guardia Civil” y de estrechamiento de la calzada y habían instalado conos que vedaban provisionalmente para la circulación el carril izquierdo de los dos que había para el mismo sentido. También se colocó señal de balizamiento indicando la obligación de tomar el carril derecho. En el momento en el que salió del túnel la furgoneta conducida por el acusado, los agentes se encontraban junto a otro turismo, al que habían detenido en el control. 

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