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"Disminuyen los intentos, pero no los suicidios consumados": el plan de prevención en las Cuencas tiene a 39 personas en seguimiento

Los expertos alertan de un incremento de las autolesiones entre adolescentes: "Lo hacen para liberar tensión"

Ilustración de una joven.

Ilustración de una joven. / R. G.

Langreo

El plan de prevención y detección precoz del suicidio, implantado de forma pionera en el área sanitaria del Nalón (nombra área sanitaria VIII), tiene en seguimiento a treinta y nueve personas. La intervención lleva ya cuatro años de recorrido y arroja ya las primeras conclusiones. El plan ha conseguido disminuir los intentos, pero no los suicidios consumados. Las defunciones por suicidio se mantienen por encima de las 8,6 personas por cada 100.000 habitantes –según los últimos datos publicados–. Desde el área de Salud Mental trabajan también en la atención y prevención de las autolesiones entre adolescentes, que se han incrementado en los últimos meses. 

El psiquiatra Celso Iglesias, director del área de gestión clínica de Salud Mental del hospital Valle del Nalón, es el responsable de este plan sanitario. No fue coincidencia que se implantara inicialmente en las Cuencas, ya que los valles mineros tienen una tasa de suicidios por encima de la media regional, ya de por sí alta. Los pacientes acceden al plan de monitorización a través de tres servicios: consultas de atención primaria, ingresos en urgencias o desde el propio servicio de salud mental.  

Celso Iglesias ofrece un dato llamativo: "El cincuenta por ciento de las personas que se suicidan, nunca habían contactado con salud mental", apunta el psiquiatra. Entre los que sí habían recibido atención por un diagnóstico de salud mental, no todos estaban incluidos en este plan de seguimiento. "No aparecían como pacientes con riesgo especial de suicidio", matiza el experto.

Estos datos pueden ser la clave para explicar por qué el programa sí ha reducido los intentos de suicidio pero no los consumados. "También se han disminuido las autolesiones no suicidas entre las personas en seguimiento", apuntó Iglesias. El psiquiatra reconoce que "el problema es que sí estamos interviniendo sobre personas con autolesiones y no estamos atendiendo a personas con suicidios consumados". "Esto puede darse bien porque no se manifieste o porque no se pongan en contacto con nosotros por otras razones", destacó. 

El protocolo de prevención de suicidios en Asturias, que se estrenó en el Nalón, requirió de un largo trabajo previo. En concreto, intervinieron profesionales de enfermería, psiquiatría, medicina familiar y comunitaria, trabajo social y psicología clínica. Juntos elaboraron los tests para la selección de pacientes en seguimiento, que analizaron veintinueve revisores externos. Se trata de exámenes "sencillos y de fácil aplicación" en las consultas. En ningún caso están por encima de la entrevista clínica.

En la entrevista y en el historial de los pacientes hay datos a valorar. Si bien "todos tenemos riesgo de suicidio", apunta Celso Iglesias, hay antecedentes a tener en cuenta. El principal son enfermedades mentales de base. Sobre todo depresión, trastorno bipolar o psicótico, además de toxicomanías. También personas mayores que viven aisladas, solas por viudedad y con poco contacto social. 

Romper el tabú

No es infalible. Los profesionales siguen trabajando, cada día, en la mejora del plan de detección precoz. Según Celso Iglesias, también se requiere de una sensibilización social. El experto considera "negativo" que el suicidio sea un tabú. "Cuando no se puede hablar de ello, la persona se queda con esa idea dentro. Por tanto, nadie le puede ayudar a encontrar una solución", afirma el psiquiatra del hospital del Valle del Nalón. Hay una línea telefónica siempre disponible (número 024), en todo el territorio nacional, para atención a las conductas suicidas. Es un servicio gratuito y confidencial. 

Hay otra tendencia que preocupa en el servicio de Salud Mental del hospital Valle Nalón. Se trata de un incremento en las autolesiones entre adolescentes, una propensión que se ha percibido con carácter general en toda España. Celso Iglesias afirma que son autolesiones "sin fines suicidas en la mayoría de los casos". Suelen tener por objetivo "la liberación de tensión más que llamar la atención". 

"Aún no conocemos las razones exactas de estas conductas, sí bien se ha registrado en todo el territorio nacional y se está investigando", apunta el experto. Lo principal es una correcta prevención y atención a la salud mental, también para los más pequeños y los jóvenes de la casa. 

Final feliz

Se han dado varios casos de suicidio en los últimos meses en las comarcas mineras, si bien el que más llamó la atención de la sociedad fue uno con final feliz. Ocurrió en Laviana, el pasado mes de enero. La Policía Nacional evitó el suicidio de un joven que había anunciado, a través de sus perfiles en redes sociales, su intención de acabar con su vida. Se lo comunicó, entre otras personas, a su expareja que vive en Baleares. 

Los agentes de Laviana, en colaboración con los servicio de emergencias de Baleares, pudieron detener al chico. Se dirigía al puente de La Chalana y llevaba, en su mochila, una botella de ron y una caja de benzodiacepinas. Fue ingresado, para su seguimiento, en el hospital Valle del Nalón. Un caso en el que la coordinación entre fuerzas de seguridad, allegados y sanitarios logró salvar una vida. Los propios responsables de la Policía Nacional destacaron "la magnífica colaboración institucional entre los diferentes servicios de emergencia". 

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