El mercado semanal de Sama no quiere moverse del parque: los vendedores ambulantes rechazan retornar al entorno del Ayuntamiento

Aseguran que sus ventas han aumentado, hay más puestos y mayor seguridad y accesibilidad para los clientes, al haber más ampitud

Jesús Jiménez, delante de su puesto, en el mercadillo de Sama.

Jesús Jiménez, delante de su puesto, en el mercadillo de Sama. / M. Á. G.

Miguel Á. Gutiérrez

Los vendedores ambulantes del mercado semanal de Sama mostraron este lunes su rechazo a la propuesta de regresar al entorno de la Casa Consistorial y calles próximas, en el centro urbano del distrito. Desde hace tres años tienen sus puestos en el parque Dorado y de forma mayoritaria quieren quedarse allí. "Somos unos cien y el 95 por ciento apoya quedarse en el parque por razones de seguridad, accesibilidad y comodidad, tanto para los clientes como para nosotros. Aquí hay una mayor amplitud, el número de puestos ha crecido un 25 por ciento y las ventas un 30 por ciento aproximadamente", explican los vendedores ambulantes, que amenazan con "concentraciones de protesta o una huelga" si sus demandas no son atendidas y el mercadillo semanal de los lunes cambia de ubicación.

Así lo indicó Jesús Jiménez, uno de los vendedores, en nombre de sus compañeros: "Algunas asociaciones minoritarias de los comerciantes de Sama nos quieren imponer, implicando al Ayuntamiento a través de una petición que han realizado, regresar al antiguo emplazamiento del mercado. Lo han hecho sin tener en cuenta nuestro opinión, con el perjuicio que nos supondrá cambiar de ubicación, y amparándose en la teoría absurda de que venderán más estando nosotros allí". El mercadillo se trasladó al parque en 2020, como consecuencia de la pandemia, para que hubiese una mayor distancia entre los puestos, y finalmente se quedó allí.

Los vendedores ambulantes expusieron que "más del 95% de nuestro colectivo queremos estar donde estamos, sobre todo por sentido común. Hay más espacio entre puestos, nuestros vehículos los tenemos detrás de los puestos, lo que supone un espacio considerable en aparcamientos en la ciudad. Con la ubicación que tenemos ahora no hay problemas de tráfico, no quitamos espacio para las terrazas y no tapamos los escaparates ni las puestas de acceso a los establecimientos comerciales".

También apelan a "motivos de seguridad y accesibilidad". "En el antiguo emplazamiento no se cumple ninguna norma de seguridad. Las calles son muy estrechas, parece un laberinto y las personas con sillas de ruedas o movilidad reducida lo tienen más complicado para pasar. Además, si surge una emergencia que haga necesario que venga una ambulancia o bomberos no podrían pasar, algo muy importante a tener en cuenta", argumentó Jesús Jiménez.

Perjuicio

Jiménez hizo un llamamiento "a los ciudadanos de Sama ante esta injusticia. Llevamos tres años en el parque, en el centro de la ciudad. No queremos que por los intereses de algunos seamos los grandes perjudicados. Al fin y al cabo nosotros somos los que formamos el mercado de Sama", indicó este vendedor, que también destacó las ventajas que ha supuesto el nuevo emplazamiento para el colectivo. "Al haber más espacio puede instalarse un mayor número de puestos; hay unos 25 más ahora. Y también se han incrementado las ventas, un 30 por ciento aproximadamente, porque a la gente le resulta más fácil venir aquí".

"No creemos", prosiguió Jiménez, "que volver a la ubicación antigua vaya a suponer que los establecimientos de la zona aumenten sus ventas y para nosotros, sin embargo, sí puede generar un perjuicio importante. El Ayuntamiento lo está estudiando y ya ha habido alguna reunión. Si la medida va hacia delante haremos lo que haga falta, concentraciones de protesta o una huelga si es preciso".

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