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Entrevista | Marta Pérez Directora de Valnalón, pregona hoy las fiestas de Langreo Centro

"Tenemos que imaginar el Langreo del siglo XXII y ponernos a trabajar"

"El concejo necesita una campaña de marketing, parece que se nos paró el reloj y todo el mundo piensa que esto es muy triste y sucio"

Marta Pérez, directora-gerente de Valnalón. | LNE

Marta Pérez, directora-gerente de Valnalón. | LNE / David Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

Marta Pérez tiene 62 años, es la directora–gerente de la ciudad tecnológica de Valnalón, una empresa pública dependiente del Principado tan difícil de explicar como fácil de entender. Valnalón es ese lugar al que uno llega con una idea y sale siendo empresario. Es ese lugar que acoge a todo aquel que tenga ganas de hacer algo y que busque asesoramiento y herramientas. Pero Marta Pérez es además nacida en el Barrio de El Puente, que para ella nunca fue un barrio sino un pueblo sobre el que se desarrolló Langreo Centro. Hoy, a eso de las siete de la tarde, pronunciará el pregón de las fiestas de este barrio, el de más reciente creación de Langreo.

–Pregonera en casa.

–Es como si me hubiese tocado la lotería de Navidad. Cuando me llamó David García, presidente de la asociación de Vecinos de Langreo Centro, me sentí muy agradecida.

–Nació en El Puente y trabaja en Valnalón, al lado.

–En realidad nací en Oviedo, porque mi madre tenía miedo que pasase algo en el parto, pero soy de El Puente, viví allí hasta los 36 años. Valnalón está en la recta por la que de niños íbamos caminando a las piscinas de Pénjamo. Además, donde está Valnalón estaba la Fábrica (Duro Felguera). En el primer edificio que rehabilitamos trabajó mi güelita Paca en la posguerra rebobinando motores. También en La Fábrica (Duro Felguera) trabajó mi bisabuelo, mis tíos y mis primos, cuatro generaciones de mi familia.

–¿Cómo era El Puente?

–Se vivía en la calle, las puertas de las casas estaban abiertas. Viví allí en plena efervescencia minera e industrial. Los recuerdos que tengo son idílicos, aunque también había cosas no tan buenas, como la vida misma. En el Puente había gente de Zamora, León, Andalucía, de muchos lugares, incluso de fuera de España, mi padre, por ejemplo, había llegado de Toledo. Era muy guapo. En verano sacábamos las sillas a la calle. Te sentabas y la gente sacaba tocadiscos. A tu derecha podía sonar rock y a la izquierda copla. Cenábamos allí, en la calle, era lo normal.

–¿Y ahora?

–La gente empezó a irse a La Felguera, a Gijón, a sus ciudades de origen. Los propietarios dejaron de vivir allí, se mal alquiló. Las obras del soterramiento provocaron que el barrio quedase aislado y eso supuso el cierre de negocios.

–¿El futuro?

–Rehabilitarlo, darle nuevos usos. Aprovechando la ladera de la montaña se podrían hacer viviendas unifamiliares con poco impacto visual. También se podría hacer un área recreativa, un bosque, ese pulmón verde que tanto necesita la zona. Me gustaría que se hiciesen en El Puente unas dependencias municipales modernas, dejando la consistorial en Sama, pero se podrían centralizar muchas cosas en esa zona.

–¿Y el futuro de Langreo?

–Creérnoslo. Tenemos una imagen de que se nos paró el reloj, que esto es muy triste, que no hay actividad y que está sucio. Pero no es así; aquí la gente es afable, tienes un movimiento cultural y asociativo muy importante. Estamos obcecados con el pasado y sí, Duro Felguera fue lo que fue, una gran industria, pero parece que nadie se acuerda de lo duro que era trabajar allí. Langreo necesita un plan de marketing para que Asturias vea que aquí hay mucha más actividad de lo que se cree, que se puede vivir y trabajar aquí.

–Eso es ADN de Valnalón.

–Llevo en Valnalón desde 1988 y recuerdo una tira de LA NUEVA ESPAÑA que decía que teníamos las mejores ruinas industriales de Europa. Éramos muy pesimistas. No pensábamos que podíamos ser empresarios, se había perdido el corazón de Langreo, La Fábrica. Ahora hemos logrado cambiar eso, hemos logrado dos objetivos, que nadie te diga que tú no lo puedes hacer y que lo intentes.

–¿Qué le queda por hacer a Valnalón?

–Eso, tener visión de comarca y hacer un plan de marketing de Langreo. Tenemos que imaginar como queremos que sea en Langreo del siglo XXII y empezar a trabajar.

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