El "saqueo urbanita" del monte asturiano: Morcín pide a los senderistas que no se lleven animales a casa

El Ayuntamiento de Morcín pide a los senderistas que no se lleven animales a casa y les recuerda que "tienen dueños que los atienden"

Uno de los carteles colocados por el Ayuntamiento de Morcín para recordar a los senderistas que los animales tienen dueño. | D. M.

Uno de los carteles colocados por el Ayuntamiento de Morcín para recordar a los senderistas que los animales tienen dueño. | D. M. / David Montañés

El influyente sociólogo norteamericano Louis Wirth articuló uno de los estereotipos más fértiles de la cultura contemporánea al enfatizar los aspectos "negativos de la vida urbana" confrontándolos con los "positivos de la vida rural". Sostiene que "lo urbano" marca las fronteras de la vida moderna separándola de lo tradicional-rural. Y no es el espacio ni las delimitaciones geográficas lo que demanda la atención de Wirth, sino la llamada forma de vida humana, la conducta de los individuos integrados en comunidades muy variadas. En el marco generado por este contexto cabe cuestionarse si en el actual proceso de globalización existe un muro que separa lo rural de lo urbano o, simplemente, se trata de un telón más simbólico que efectivo. En Morcín perciben que son necesarios esos simbólicos muros para mantener separadas de lo rural algunas facetas de la vida urbana. El objetivo no es otro que proteger las rutinas de los pueblos.

El Ayuntamiento de Morcín se ha visto obligado a emitir un bando pidiendo simplemente que los senderistas "no se lleven animales a casa". Puede entenderse como ruego, pero también como una queja. De una u otra forma, que tenga que ser necesaria semejante exhortación pone de manifiesto que en los montes asturianos se percibe un choque cultural.

La petición del Ayuntamiento de Morcín puede parecer, si no se profundiza en los hechos, una ocurrencia en respuesta a un hecho aislado, pero en el concejo no se ve como algo anecdótico: "Hay gente de ciudad que desconoce por completo cómo funciona el campo", asegura el alcalde de Morcín. Mino García, que se ha visto obligado a firmar proclamas que han sido colocadas en diferentes zonas de interés para los senderistas.

En los escritos municipales se pide explícitamente a los montañeros más urbanitas que, por favor, dejen a los animales donde se los encuentran: "Puede parecer una broma, pero pasa con frecuencia que se llevan cachorros de perro o cabritos jóvenes. Es algo que está pasando con más frecuencia de lo que el sentido común asume como normal". El regidor entiende que estas personas desconectadas de la realidad rural no actúan en su mayor parte con maldad, pero sin pretenderlo causan daños que a veces son irreparables.

Asturias Ganadera

Colectivos como Asturias Ganadera también son muy críticos. Señalan que asumir lo que, desde un punto de vista urbano, puede verse como un comportamiento protector con los animales no exime de responsabilidad sobre las consecuencias que en la práctica conllevan estos actos. "Que algunos montañeros se lleven animales denota una falta total de cultura rural y de respeto, y un desconocimiento por parte de los urbanitas". Esta plataforma considera que desde la ciudad no se comprende el campo en toda su profundidad: "No se puede trasladar la mentalidad del asfalto al monte".

Los ganaderos perciben un problema en crecimiento: "Hay quien no entiende que un perro que está en el monte puede estar cuatro o cinco horas esperando a que el dueño llegue para darle de comer. Si alguien lo alimenta, el animal puede sentirse empujado a seguirle, pero eso no significa que esté desatendido. El campo tiene sus ritmos".

Un pueblo es, apuntan desde Asturias Ganadera, "una cultura, unas tradiciones, una forma de ser y unos usos y costumbres". Aseguran que los problemas surgen porque esta "forma de vida", en la mayoría de los casos, "no se está respetando". "No respetan las servidumbres, las zonas de paso. El lugar para aparcar, el espacio para que pasen los animales...". Y añaden: "Se están generando graves conflictos vecinales, especialmente en las zonas más rurales de las Cuencas". De momento, el Ayuntamiento de Morcín ha actuado para pedir cordura.

Suscríbete para seguir leyendo