Ya hay sentencia por el asesinato de la lavianesa Teresa Aladro: la dura pena de cárcel impuesta a su exmarido

El juez considera probado que el hombre descerrajó dos tiros a su mujer sin que esta pudiese defenderse

Senén Fernández, en el momento en el que le entregaron la escopeta para que recreara lo sucedido

Senén Fernández, en el momento en el que le entregaron la escopeta para que recreara lo sucedido / L.P.

David Orihuela

David Orihuela

Ya hay sentencia. Senén Fernández ha sido condenado a 31 años y cuatro meses de prisión por el asesinato de su esposa, Teresa Aladro, en mayo de 2021, en la vivienda de la mujer en Laviana. La sentencia, dictada hoy por la audiencia Provincial, condena al acusado, en prisión desde la madrugada del asesinato, a 25 años de cárcel por asesinato en concurso con allanamiento de morada y con los agravantes de parentesco y desprecio de género. A eso se suman dos años y medio por delito de violencia en el ámbito familiar, un año y ocho meses por dos delitos de maltrato en el hogar, un año y medio por un delito de acoso y ocho meses más por maltrato psicológico.

El fallo también le impone el pago de indemnizaciones de 150.000 euros al hijo del matrimonio, de 75.000 euros al padre de la víctima y de 50.000 al hermano.

La sentencia refleja casi con exactitud las peticiones de las acusaciones, tanto la particular, ejercida por Ana Boto, que pedía un total de 37 años de prisión, como la popular, representada por Abogadas por la Igualdad, que se sumaron a la petición de Boto.

El tribunal ratifica la decisión del jurado popular que el pasado 22 de mayo dictaminó por unanimidad que Senén Fernández es culpable del asesinato de su exesposa, la lavianesa Teresa Aladro, que murió tras recibir dos disparos de escopeta. También considera a Fernández culpable de los delitos de allanamiento de morada y maltrato en el hogar, tanto a su exmujer como a su hijo.

En su veredicto, el jurado expuso que, según las pruebas aportadas en el juicio, el acusado reconoció los hechos en el momento en el que se produjeron y no dijo nada de que la escopeta se disparó de forma accidental cuando Teresa Aladro trataba de arrebatársela cuando él amenazaba con suicidarse, una versión que dio en una declaración posterior, dos años después de los hechos y en el juicio celebrado el mes pasado.

Con la sentencia queda probado que la madrugada del 20 de mayo de 2021, Senén Fernández le quitó a su hijo Adrián las llaves de casa de su madre sin que el hijo del matrimonio, que estaba en vías de separación se enterase. Cogió su furgoneta y con una escopeta fue a casa de Teresa Aladro. Eran las tres de la mañana, Senén subió a la vivienda y asesinó a Teresa. El fallo relata que el hombre se dirigió a la habitación de la mujer "y eliminando cualquier posibilidad de defensa por su parte, sin mediar palabra alguna, de forma súbita e inesperada, apuntó y realizó dos disparos a corta distancia". Lo hizo “movido por un sentimiento de superioridad y posesión sobre la misma, como muestra de acto de dominación por el hecho de ser mujer"  y porque ella tenía la “firme voluntad” de poner fin al matrimonio.

 El hombre volvió a su casa y le dijo a su hijo: "He matado a tu madre". Adrián es incapaz de olvidar "la cara de satisfacción y orgullo" de su padre al comunicarle tamaña barbaridad. El joven salió corriendo y llegó a casa de su madre. La encontró muerta en un charco de sangre. Llamó a sus tíos. Su tía llamó al 112 y en las grabaciones se escucha a Adrián decirle al operador: "Mi padre, que ha matado a mi madre".

El hermano de Senén lo subió a su coche y se dirigió al cuartel de la guardia Civil de Pola de Laviana, conduciendo incluso en dirección contraria. De camino se encontraron con una patrulla de la Benemérita que ya iba camino de casa de Teresa tras la llamada de la familia al 112. "Nos encontramos con un coche en dirección contraria que nos dio las luces, era el hermano del acusado y el propio acusado, el hermano nos dijo que Senén acababa de matar a la mujer y que iba al cuartel a entregarlo", relataron los dos agentes que detuvieron al hombre y fueron con él a casa de la víctima. En el coche repitió en varias ocasiones que había matado a su esposa, en ningún momento habló de un accidente ni de un intento de suicidio, una teoría que intentó defender en el juicio pero que no convenció ni al jurado ni al tribunal. Senén Fernández seguirá en prisión.